Estructura del curso

Es recomendable que los cursos virtuales estén organizados en unidades didácticas, que a su vez están formadas por actividades y contenidos. Dependiendo de la plataforma de teleformación escogida (Moodle o Claroline), la presentación de las actividades y contenidos es distinta. Pero independientemente de la plataforma, debemos tener presente que en cualquier curso online el éxito de éste radica en el grado de interactividad que se consiga. No es el único factor, pero a partir de unos contenidos decentes, el alumnado aprenderá más en la medida en que se les haga trabajar y se les pida que contesten a preguntas, realicen tareas, se presenten a exámenes, etc.

Un sistema online puede estimular el trabajo personal de tres maneras:

– Mediante ejercicios (preguntas de autoevaluación, juegos, simuladores) que son corregidos automáticamente por el sistema.

– A través de actividades en equipo que se pueden llevar a cabo de forma sincrónica (videoconferencia, pizarra electrónica, etc.) o asincrónica (foro, correo-e).

– Con el apoyo de un tutor/a que marca el ritmo, corrige tareas, dirige equipos, aporta sugerencias, etc.

Un cuarto modo, el tradicional, consiste en “estudiar”. Los tres recursos anteriores constituyen una ayuda, refuerzo, estímulo, apoyo… Pero el esfuerzo personal no se puede sustituir ni con métodos fantásticos ni con herramientas de última generación.

A la hora de diseñar la estructura del curso, deberá tener en cuenta:

Estructura de un curso

Un curso de formación es algo estructurado, que consta de elementos de aprendizaje distribuidos en niveles inferiores.

Sin entrar en demasiadas explicaciones, vamos a sugerirle una estructura básica que consta de:

Unidades de aprendizaje, constan de:

  • Exposición teórica (textual, auditiva…, dependerá de los recursos y objetivos). Procure centrarse en un único objetivo de aprendizaje por unidad.
  • Ejercicios de autoevaluación. Todas las unidades de aprendizaje deben contar con un número razonable de dichos ejercicios, de modo que el alumnado reflexione sobre lo aprendido y haga su autoevaluación.

Unidades didácticas:

  • Unidades de aprendizaje. Agrupe las unidades de aprendizaje en unidades didácticas y busque el equilibrio: procure que la extensión de unas unidades didácticas no duplique la de otras.
  • Visión general, como introducción y avance de las unidades de aprendizaje que componen la unidad didáctica, y Resumen. Para la “visión general” y “resumen” puede hacer uso de apartados como “introducción”, “marco”, “objetivos”, “relación con otras unidades”, “siguientes capítulos”, “bibliografía”, etc.
  • Actividad secuenciada. Propuesta de una actividad que persiga los objetivos de aprendizaje más importantes del grupo de unidades de aprendizaje que comprende el capítulo.
  • Evaluación. Para la evaluación de los alumnos puede seguir diversos criterios. Le aconsejemos que incluya entre esos criterios una prueba de evaluación al terminar cada unidad didáctica. Conseguirá que los alumnos trabajen con cierta constancia y regularidad, lo que es imprescindible para el éxito final.

Fuente: Guía de creación de cursos virtuales de la Universidad de Vigo