Clasificación de los requerimientos

Estos pueden dividirse en requerimientos implícitos y explícitos y en funcionales y no funcionales, estos últimos es la clasificación que utiliza RUP.

Implícitos: Son requerimientos declarados por el cliente, usuario o identificados por el analista de sistemas.

Explícitos: Son aquellos requerimientos que se dan por obvios, tanto por el cliente como por el analista.

Por ejemplo, un módulo de ma ntenimiento a catálogos, la alta, baja de inform ación, etc.

Funcionales:

Definen las funciones que el sis tema realizará y describe las transformaciones que será necesario realizar para producir salidas.

No Funcionales: Tienen que ver con las características que podrían limitar de alguna forma al sistema, pudiendo ser estás: el rendimiento, las interfaces de usuario, la fiabilidad, el mantenimiento, etc. (ver, Zuñiga, 2009).

Algunos de estos requisitos se denominan colectivamente atrib utos de calidad o requisitos de calidad, para obtener un software de calidad.

Existen principalmente dos modelos de calidad de software generados por Hewlett-Packard FURPS, del a crónimo de las palabras Functional, Usability, Reliability, Performance, Supportability, y FURPS+.

FURPS

El uso de estos factores de calidad como una lista permite comprobar que se cubran los requerimientos, de manera que con ello se reduzca el riesgo de no considerar alguna faceta importante en el nuevo sistema.

Fuente: Apuntes de Informática V de la FCA de la UNAM