Intoxicación Aguda por Opiáceos

De acuerdo con la ENA 2002, el análisis por regiones nos señala que es en la zona norte del país donde se encuentra el consumo más elevado de estas sustancias; no se tiene conocimiento de que en los últimos 4 años haya decrecido su uso; dentro de esta categoría la heroína es una de las drogas con mayor número de usuarios frecuentes.

La intoxicación aguda se caracteriza por la triada compuesta por depresión de la función del sistema nervioso central, depresión respiratoria y paro cardiaco. Otras manifestaciones pueden ser náuseas, vómitos, rubor facial, prurito, constipación, hipotermia, hiperreflexia, oliguria, bradicardia, hipotensión arterial y arritmias cardiacas; asimismo puede observarse euforia, pero también sedación, misma que puede evolucionar a estupor y coma.

Los opiáceos son sustancias naturales derivadas del opio, como la morfina. Los opioides son sustancias semisintéticas como la heroína y completamente sintéticas como la metadona, codeína, oxicodona, meperidina y propoxifeno, algunos medicamentos tienen efectos agonistas y antagonistas simultáneamente en los receptores, como es el caso con la pentazocina y buprenorfina.

En el sistema nervioso central estas sustancias producen analgesia, somnolencia, depresión respiratoria, apatía, cambios en el estado de ánimo, dificultad para pensar y disminución de la actividad física. Al principio se observa miosis, pero si la hipoxia, debida a la depresión respiratoria, es severa y prolongada (anoxia), puede observarse midriasis.

Pueden prolongar el trabajo de parto y elevar el riesgo de muerte neonatal por depresión respiratoria. Debe considerarse siempre la vía de administración y cantidad utilizadas.

En muchos casos, posiblemente entre la mitad y la mayoría de ellos, puede existir simultáneamente un trastorno psiquiátrico, siendo los más frecuentes: Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), Trastorno Depresivo Mayor, Trastorno de Ansiedad Generalizada, Trastorno de Pánico, trastornos psicóticos primarios como la Esquizofrenia y secundarios al consumo de las sustancias psicoactivas.

El manejo intrahospitalario es a base de medidas generales de sostén y estabilización cardiorrespiratoria, control de las crisis convulsivas y el cuadro de delirium. En algunos casos se requiere manejo en terapia intensiva, principalmente para monitorización cardiovascular.

La estancia es variable, dependiendo de la severidad del cuadro, posible presencia de comorbilidad y posibles complicaciones. Es importante mantener al paciente en observación antes de darlo de alta, de ser posible durante un período mínimo de 24 horas, para descartar complicaciones.

Medicamentos

intoxicación aguda por opiáceos

Auxiliares de diagnóstico

  • Electrolitos séricos.
  • Glucosa sérica y su determinación inmediata provisional por glucometría.
  • Nitrógeno ureico en sangre.
  • Creatinina sérica.
  • Gases sanguíneos arteriales.
  • Osmolaridad del suero.
  • Brecha osmolar calculada.
  • Análisis de orina: general y para detección de drogas de abuso.
  • Electrocardiograma.
  • Rayos X: telerradiografía simple de tórax y simple de abdomen.

Fuente: Catálogo universal de servicios de salud (CAUSES) 2012