Adverbio

Los adverbios son palabras invariables que complementan la significación de un verbo, un adjetivo u otro adverbio.

– FORMA

En español, los adverbios no tienen unidad morfológica; por lo tanto, los hay con formas simples: hoy, mañana; con formas compuestas: anteayer; e incluso con formas complejas, como las locuciones adverbiales: a lo grande, de vez en cuando.

El adjetivo adverbializado es también un adverbio: bajo, alto, oscuro, rápido; también se adverbializa con sufijos como -mente, que se forma así: si el adjetivo tiene dos terminaciones se utiliza la forma femenina: buena/buenamente, loca/locamente; si el adjetivo sólo tiene una terminación, se añade el sufijo —mente: atrozmente, felizmente.

Muchos adverbios tienen la posibilidad de admitir morfemas de sufijación para formar aumentativos, diminutivos o superlativos. Aumentativos: lejotes, arribota. Diminutivos: despacito, cerquita, ahorita, lueguito, poquito, prontito, tempranito. Superlativos: cerquísima, lejísimos, prontísimo, tardísimo, poquísimo, muchísimo, tempranísimo.

– FUNCIÓN

Según la gramática tradicional, el adverbio es un modificador del verbo, de un adjetivo o de otro adverbio. Juan estudia bastante (bastante modifica al verbo). Él es bastante torpe (modifica al adjetivo). Lo hizo bastante bien (bastante modifica al adverbio bien).

– SIGNIFICACIÓN

Los adverbios se pueden clasificar tradicionalmente en varios grupos, en cuanto a sus valores léxico-semánticos:

– Adverbio de tiempo: luego, ahora, antes, después, ayer, hoy, mañana, entonces, tarde.

– Adverbio de lugar: cerca, lejos, aquí, allí, arriba, abajo, fuera, alrededor, allá, ahí.

– Adverbio de modo: bien, mal, así, despacio, deprisa, aprisa, gratis… Y la mayoría de los terminados en -mente: lentamente, rápidamente, felizmente.

– Adverbio de cantidad e intensidad: más, menos, poco, bastante, demasiado, muy, mucho, apenas, casi, medio, algo, nada.

– Adverbio de afirmación: sí, también, ciertamente, claro, desde luego, en efecto, asimismo.

– Adverbio de negación: no, nunca, jamás, tampoco.

– Adverbio de duda: acaso, quizás, tal vez, probablemente.

Junto a esta clasificación, hay que señalar otra que obedece a criterios funcionales:

– Adverbios demostrativos: aquí, entonces, ahora, así, luego, tal, tanto.

– Adverbios relativos: donde, como, cuanto, cuando.
Adverbios interrogativos: cuándo, dónde, cómo, cuánto, qué.

En cuanto a su significación, se pueden señalar dos tipos de adverbios: situacionales y nocionales.

– Adverbios situacionales o deícticos: son aquellos que señalan la situación extralingüística espacial y temporal; por ejemplo: ‘Aquí’ no ha venido. ‘Allí’ ocurrió el accidente. ‘Hoy’ me han hecho un regalo;. ‘Mañana’ te llamaré a casa.

– Adverbios nocionales o conceptuales: son los adverbios de modo, y expresan cómo se realiza la acción. Los
adverbios de modo están constituidos por la misma forma del adjetivo en masculino singular. Alto, claro, firme: Habla ‘claro’. También se pueden formar con una preposición y un sustantivo, creando una sola palabra: Apenas (a + penas), despacio (de + espacio). ‘Apenas’ tengo tiempo.

– Los adverbios interrogativos sirven para preguntar por una circunstancia; son tónicos, llevan tilde y exigen una respuesta: ¿’Dónde’ estabas ayer? En el museo. ¿’Cuándo’ vendrás? Mañana. ¿’Cómo’ estás? Bien.

– Los adverbios modalizadores u oracionales, incluidos dentro de los adverbios conceptuales, modifican a toda la oración con sentido completo. Los hay de afirmación: sí, ciertamente, cierto, claro, exacto, justo, bien; de negación: no, nunca, jamás, tampoco, quia, ca; de duda: quizás, acaso, tal vez.

– LOCUCIONES ADVERBIALES

Las locuciones o frases adverbiales son una serie de formas lingüísticas múltiples que han quedado en el uso de la lengua como expresiones fijas y que adquieren la función y valor del adverbio: a escondidas, a hurtadillas, a ciegas. En muchas ocasiones están compuestas por una preposición unida a sustantivos, adverbios o adjetivos: Enfrente, encima, despacio, debajo, acaso, adentro. Fuente: articuloz.com