Preesterilización

En la preesterilización que se hace en el aparato tubular (1), se destruyen todos los microorganismos patógenos y se inactivan todas las bacterias y esporas que podrían estropear la leche. Debido al corto período de tiempo que la leche permanece en este aparato (sólo unos pocos segundos), no se ven afectadas apenas sus propiedades organolépticas.

Como durante las operaciones posteriores de llenado y cierre de las botellas se pueden producir contaminaciones de la leche, es necesario volver a esterilizarla. Esta última esterilización de la leche contenida en un envase hermético se hace en el esterilizador continuo (7) a temperaturas más elevadas (120°C) durante varios minutos, por lo que la leche pierde algo de su color y sabor.

ESquema 41

Izquierda: llenadora de botellas de leche.
Derecha: línea de preesterilización, homogeneización embotellado y esterilización de leche (cortesía de STORK).

Esquema 42

El esquema 42 nos presenta una moderna torre de esterilización de la leche en botellas.

Este esterilizador continuo es de funcionamiento hidrostático, con una zona de esterilización por vapor saturado cuya presión equilibra dos zonas de agua caliente. La temperatura de la zona de esterilización por vapor se puede variar según el nivel de las columnas de agua.

Una serie de cadenas llevan los contenedores de botellas a través de las zonas de precalentamiento, esterilización y enfriamiento.

Al final del ciclo, un mecanismo automático de descarga extrae las botellas de los contenedores.

Fuente: Apuntes de Industrialización de productos lácteos de la UNIDEG