Los lentes y sus modalidades

Angular, gran angular y ojo de pez

Un ojo de pez (6-9 mm para una cámara de 35 mm) puede resultar muy divertido si lo que busca es crear efectos especiales o conseguir distorsiones extrañas. Un gran angular (10-20 mm) le será extremadamente útil en lugares estrechos o masificados y, también, en aquellos casos en los que se proponga mostrar un primer plano del tema junto con un fondo perfectamente enfocado. Muchos fotógrafos profesionales, especialmente los reporteros gráficos, utilizan ópticas de 24 mm o 35 mm como objetivo < >. Saben que un primer plano conseguido con un gran angular genera imágenes más impactantes que las que se producirán con uno de 50 mm. El ojo de pez crea una distorsión en forma de barril en todas las líneas rectas de la escena, especialmente en los límites del negativo. Si se inclina la cámara se obtiene una convergencia muy dramática de las líneas verticales.

Objetivos normales

En las cámaras de 35 mm, el objetivo de 50 mm se considera el normal y es con el que se suele vender el cuerpo de la cámara. La óptica estándar tiene, aproximadamente, el mismo ángulo de cobertura que el ojo humano y no produce distorsiones de la imagen: además, goza de una calidad óptica muy superior con un conjunto de lentes óptimo. Acostumbra a ser el más barato porque se fabrica de forma masiva y es más luminoso (más capacidad de abertura del diafragma) que los objetivos angular y tele. La distancia focal de uno normal es, grosso modo, idéntica a la diagonal del negativo. Puesto que esta es de 43 mm para un negativo de 35 mm, el objetivo normal sería, en teoría, el de 43 mm. Las cámaras de gran formato tienen distancias focales mayores como, por ejemplo, 80 mm para la cámara de 6 x 6.

Teleobjetivos y ópticas de conversión

Los teleobjetivos comprimen las líneas de perspectiva, con lo que la imagen se aplana y produce un efecto de bidimensionalidad. Esto puede ser agradable en los retratos. Estas ópticas se emplean para aislar una pequeña parte de la escena o para acercarse a aquellas sujetos inaccesibles en situaciones comprometidas. Abiertos a un mismo diafragma, tienen menos profundidad de campo que los objetivos gran angular y, a menudo, se utilizan para enfatizar el tema principal, ya que desenfocan completamente el fondo. Para minimizar el riesgo de movimiento de la cámara es necesario escoger velocidades de obturación rápidas o usar un trípode. Por ejemplo, elige una velocidad de 1/250 de segundo o más, con un objetivo de 150-250 mm; una de 1/500 de segundo, cuando menos, con uno de 300-500 mm, y una de ½.000 de segundo si sopla mucho viento.

Zooms

Los zooms han transformado el mercado convirtiendo el laborioso proceso de cambiar de objetivo en algo rápido y fácil. Avanzando o retrocediendo el zoomm, se puede componer una serie de imágenes de forma ágil y precisa; esto le permite pensar en puntos de vista alternativos durante el tiempo que emplearía en cambiar un objetivo. En la mayoría, el foco no varia al avanzar o retroceder por lo que no se debe reenfocar cada vez. Muchos zooms incorporan un dispositivo macro como un elemento adicional. La calidad de los zooms, hoy por hoy, es comparable a la de las ópticas fijas.

Objetivos para efectos especiales

Un material especializado le permite explorar la fotografía más allá de lo acostumbrado. Las cámaras submarinas, por ejemplo, le abren un nuevo espacio. Para la fotografía científica, donde la luz es ultravioleta, se usan ópticas UV adaptadas. Los objetivos médicos llevan un flash incorporado y se utilizan para fotografiar insectos y temas de medicina. Algunas ópticas mejoran la imagen como, por ejemplo, una microscópica o un dispositivo de corrección de la perspectiva, mientras que otras las distorsionan. La transparencia consiste en colocar un espejo frente a un objetivo para combinar dos imágenes.

Macros y lentes de aumento

Un objetivo macro le permite fotografiar cualquier objeto manteniendo su tamaño real. Un ojo, por ejemplo, llenaría un negativo a una distancia de 35 mm. Muchos zooms llevan un macro incorporado. Un teleobjetivo con macro puede ocupar todo un negativo con la imagen de una tímida mariposa. La profundidad de campo es mínima en este tipo de teleobjetivos, y aunque se pueda mejorar cerrando el diafragma, el enfoque es un punto crítico. Una óptica convencional puede convertirse en un macro si le añade una lente de aumento. Un equipo con fuelle posibilita el mejor control del enfoque. Tanto con un macro como con una lente de aumento pueden reproducirse diapositivas situadas sobre una caja de luz o una ventana. Coloque un papel vegetal debajo para conseguir una iluminación difusa y aplique una luz uniforme. Para dar un poco de vida a las diapositivas de 35 mm se puede emplear una cámara de video con macro, de este modo el resultado final aparecerá en la pantalla del televisor.

La profundidad de campo

Controlar ola profundidad de campo es como hacer un servicio en tenis o golpear en golf. Una vez que se consigue, ya sé esta en oto nivel. Decidiendo que partes de la imagen va a enfocar, puede crear una gran profundidad y espectacularidad así como dirigir la mirada del espectador hacia ciertos puntos. Básicamente, la profundidad de campo es aquella zona de nitidez aceptable que se encuentra inmediatamente antes y después del plano focal. Cuanto menor sea la abertura del diafragma, mayor será la profundidad de campo; cuanto mayor sea la abertura
(Los números más bajos de la escala de f), menor sera la profundidad, y podrá ser más selectivo con respecto a qué estará y qué no estará enfocado.

Los fondos desordenados y confusos pueden desenfocarse; con ese mismo sistema puede hacer resaltar a un individuo con respecto a un grupo. Los gran angular dan mayor profundidad de campo que los teleobjetivos. Muchas de las ópticas indican la profundidad de campo a distintos números f. La mayoría de las cámaras reflex tienen un dispositivo de previsualizacion de la profundidad que permite comprobar qué partes están enfocadas.

Fuente: Apuntes Laboratorio Fotografía en Blanco y Negro de la U de Londres