Odontología en Francia en el siglo XVIII

Pierre-FauchardLa odontología moderna debe su mayor deuda a un francés notable que sintetizó todo lo que se sabia en occidente sobre odontología, lo unificó y lo ordenó, beneficiando así, a todos los profesionales de esta especialidad. Pierre Fauchard, nació en Bretaña en 1678. Después de ser formado como cirujano militar, se instaló en Paris hacia 1729, lugar en el que permaneció hasta su muerte en 1761.

En 1723 completó su obra magna, “le chirugien dentiste; ou, traité des dents” (el cirujano dentista; o tratado sobre los dientes), que sin embargo, no fue publicado hasta cinco años mas tarde, es decir, en 1728.

En 1746 salió una segunda edición que incluía mas material y mejores ilustraciones que la primera. Le chirurgien dentiste con sus 863 paginas en dos pequeños volúmenes, fue el libro más importante en odontología aparecido hasta la fecha iba a permanecer como una autoridad en su campo durante el próximo siglo.

Publicado en edición alemana en 1733, no tuvo edición inglesa hasta 1946,cuando el gran historiador de la odontología Hilian lindsay llevo a cabo su traducción.

En la época de Fauchard era costumbre que lo profesionales de cualquiera de las artes terapéuticas guardaran celosamente sus conocimientos y habilidades. Pero Fauchard, despreciando estos conocimientos y detrimentos de sus propias ganancias, hizo públicos sus métodos diciendo: “He perfeccionado y también inventando varias piezas artificiales para sustituir una parte de los dientes y para remediar su perdida completa. Y aun en perjuicio de mi propio interés, doy a continuación la descripción más exacta posible de estos.”

Consciente de lo precario de la formación de los dentistas en Francia, Fauchard denunció el hecho que la comisión examinadora formada tras el edicto de 1699 carecía de un “dentista hábil y con experiencia”, señalando que la mayor parte de los “expertos en odontología no poseen siquiera un conocimiento medio”.

Desdichadamente, su petición de que un dentista pasara a formar parte del tribunal examinador no fue admitida. En su gran libro cubrió el campo completo de la odontología y muchas de las ideas y procedimientos que aconsejó o describió siguen vigentes hoy en día. ¡Dos siglos y medio mas tarde!

Trato la anatomía y la morfología dental, además de las anomalías de los dientes. Diserto sobre la caries dental, sus causas y prevención, y rechazo la teoría del gusano dental, aduciendo que el no había visto nunca tale gusanos, ni con los ojos ni con el microscopio; se inclinaba a creer mas bien, que la caries era un resultado de un desequilibrio humoral.

Instrumental-de-Fauchard

Investigó con gran detalle la patología oral, citando numerosas historias clínicas y el tratamiento que había recomendado. Los problemas de la dentición le interesaron en gran manera, subrayando la importancia de retener los dientes caducos hasta que llega el momento en que se caigan. Trató de la reimplantación de dientes arrancados y del transplante de dientes de un individuo a otro, anticipándose en cerca de cuarenta años al trabajo de Jonhn junter.

También utilizó la técnica del empaste de una muela con su posterior relleno de la cavidad con plomo y zinc.
También dedica especial atención a la odontología protésica, describiendo como construir puentes individuales además de prótesis parciales y completas. Aconseja usar para las prótesis, bien dientes humanos o dientes tallados de marfil de hipotálamo o elefante, diseñando métodos para retener en su sitio dentaduras superiores e inferiores, uniéndolas mediante laminas de acero o muelles en espiral.

También construyo tres prótesis sin muelles sujetadas por la presión atmosférica. Falló al no apreciar en su valor, este principio de retención, que mantiene las prótesis en su sitio durante su uso, y no continuo lo que habría sido un paso monumental hacia delante.

Sin embargo su trabajo como pionero en colorear y esmaltar las bases de las dentaduras para simular las encías naturales, inspiró a los que le siguieron en la confección de prótesis que pareciesen mas reales y fuesen cómodas de llevar.

La comprensión de Fauchard de las enfermedades periodontales, fue muy avanzada para su tiempo. Creia finalmente que para prevenir las enfermedades gingivales, era conveniente el raspado de los dientes, y el desbridamiento de las raíces. Partidario de la odontología preventiva, recomendaba el uso de enjuagues bucales, como parte del cuidado diario, dando muchas formulas para prepararlos.

Sorprende que este avanzado pensador, creia que uno, debía enjuagarse la boca cada mañana con varias cucharadas de la propia recién vaciada orina, para una buena salud.

Fauchard dio muchos consejos prácticos e ilustra su libro con excelentes dibujos tanto de los instrumentos que diseñó, como de las prótesis fabricadas, y también de sus aparatos protésicos.

Además doto al gabinete del dentista de una nueva dignidad y decoro insistiendo para que el paciente, en vez de sentarse en el suelo con el dentista de pie junto a el, se sentase en un sillón que fuese sólido y firme, adecuado y confortable, cuyo respaldo debía de ser de pelo de caballo, o con una almohada blanda mas o menos levantado, según la estatura del paciente, particularmente desacuerdo a la del dentista.

Fauchard se hizo acreedor de gran fama y respeto durante su vida. Separó con eficacia la odontología del campo, más amplio, de la cirugía y sobre todo, del oficio de los sacamuelas, equiparándola a una profesión independiente, con su propio campo debidamente circunscrito de deberes y servicios y su propio nombre.

Fue Fauchard quien acuña él termino dentista cirujano, que es como los franceses llaman a sus dentistas hoy en día. Nadie ha hecho una evaluación más sagaz de los logros de Pierre Fauchard que el gran dentista americano Chapin a. Harris: “considerando las circunstancias en que vivio, merece ser recordado como un noble pionero y seguro fundador de la ciencia odontológica. Si su practica era tosca sé debió a sus tiempos; fue un científico comparativamente superior y afamado, sé lo debió a sí mismo “.

Cierto numero de sus colegas, celosos de su acción, difundieron el rumor de que este dejaba el ejercicio de la odontología. Fauchard respondió en su libro: “el rumor que se hace circular falsamente de que la ha dejado su oficio, no pude ser inventado si no por los individuos que, sacrificando al honor por el interesintentan artaer hacia ellos las personas que honran al autor con su confianza; resulta pues aun necesario recordar que aun continua la practica de su arte en paris, en la rue de la comedie française, junto con su cuñado y unico alumno, M.duchemin.

Junto con el artista Fauchard, también había otros importantes personajes en francia en la época:

– Bunon (1702-1748) el cual destacó por su papel en la investigación y la hipoplasia del esmalte.
– Bourdet (1722-1789) del cual se dice que es el mejor dentista de la época después de Fauchard. Su trabajo se baso principalmente en la realización de prótesis, utilizando bases de oro y esmaltados en rosa. También utilizo en ortodoncia las barrillas de marfil.practico la gingivectomia.

Como ya he nombrado anteriormente, debe su mayor deuda a Pierre Fauchard, un hombre que cambio el rumbo de la odontología, beneficiando así a todos los que se dedican o van a dedicar a esta profesión.