Paisajes

Se identifica mucho con el motivo que va a pintar, por eso a la hora de pintar paisajes le gustaba salir al exterior a pintar fuera de su estudio, le gustaba introducirse más en la luz, el espacio y la atmósfera, de ser otro elemento más del paisaje, una parte de lo que pinta. Así se caracterizan los paisajes que pintó entre 1919-1922 en Céret (en los Pirinéos Franceses). Sus paisajes se conocían como el «Estilo de Céret»: son paisajes inestables, vibrantes, con movimiento, como terremotos.

El espacio está muy comprimido, las formas se aplanan, se fusiona una forma con otra así como el espacio delante y del fondo. Los elementos están unidos entre sí.

Todo ello produce como una única forma en el lienzo compuesta de varias formas unidas. En Ceret son paisajes bidimensionales.

Luego durante el periodo de Cannes, el «Estilo de Cannes«, Soutine resalta la identidad de los objetos (en Céret las formas se fusionaban unas con otras) ahora separa un objeto de otro. Resalta el objeto como una identidad (como una autonomía). En Cannes los paisajes son más abiertos y luminosos.

La composición en sus naturalezas muertas, retratos y paisajes más tardíos se refiere a un sólo objeto central que envuelve al paisaje de Céret. También comienza a estabilizar las formas, ya no tienen tanto movimiento.

Fuente: Apunte Historia del Arte del Siglo XVIII al Siglo XX de la U de Londres