Xilografía

Se le llamó Xilografía, porque en griego Xilón significa madera. Así fue denominado el arte de reproducir imágenes previamente talladas en madera, con el fin de imprimir varias copias.

La xilografía más antigua es del año 1418 representa a la Virgen, rodeada por cuatro santos y se conserva en el museo de Bruselas.

Esta técnica de impresión es precursora de las que emplean molde o forma impresora con elementos en relieve. Preparar un molde para xilografía requiere tallar una madera por medio de instrumentos punzantes apropiados como son: gubias, formones y lancetas.

El xilógrafo va rebajando las zonas de la tabla en donde no se va a imprimir, dejando en alto las zonas que si van a imprimir posteriormente debe introducirse en una prensa , esta tabla debe estar bien ajustada en un hueco previamente practicado en otra tabla que va a hacer presión contra la tabla que esta en la base.

Inicialmente, cuando se introdujeron textos, estos fueron muy breves y poco a poco aumentaron, hasta ocupar prácticamente mayor espacio que las figuras.

Los grabados de textos se realizaban generalmente con caracteres góticos, cuyos trazos eran muy semejantes a los usados por los monjes copistas (hacían la reproducción de un libro manualmente).

El material de impresión utilizado en esta época, generalmente fue el papel de algodón de las mejores clases, usándolo húmedo para su impresión.

La relación de la tipografía con los tipos móviles y la xilografía con ilustraciones en tablas de madera, continuó por más de cuatro siglos.

En la actualidad a pesar de la industrialización y modernización de las técnicas de reproducción, no ha desaparecido la xilografía. El grabado xilográfico continúa cultivándose por artistas para ilustrar ediciones limitadas en blanco y negro y muchas veces a dos o más colores.

La xilografía bien trabajada representa una forma de expresión artística, sin olvidar lo difícil que es dominar su técnica.

Se pueden obtener líneas y perfiles bien definidos, también medias tintas, griseados y claroscuros por efecto de distintos grosores de línea.

Lógico es que el proceso moderno de xilografía con respecto al antiguo, se apoye en la fotografía, para pasar la imagen a la superficie de la madera, sin tener que dibujarla como antes; después no deben más que seguirse las líneas y delimitar los sectores blancos y negros con las herramientas antes mencionadas, pudiendo uno valerse de lupas de aumento para el tallado de las líneas finas.

Fuente: Apuntes de Introducción a los Sistemas de Impresión de la U de Londres