Efectos de la electricidad sobre el cuerpo humano

En general, la corriente pasará al cuerpo humano por alguna de las siguientes causas:

-Tocar a la vez dos conductores con distinta tensión (cortocircuito).

-Tocar un conductor bajo tensión estando en contacto con el suelo.

-Tocar dos puntos de un mismo circuito de forma que el cuerpo forme un circuito derivado (no suele ocurrir).

-Por saltar un arco eléctrico de la línea al cuerpo, directamente o a través de elementos conductores, (escaleras metálicas, grúas, excavadoras, vehículos), estando a cierta distancia (a más de cinco metros, según el voltaje) y sin necesidad de contacto.

Es uno de los mayores riesgos cuando se trata de líneas de Alta Tensión. En cualquiera de estos casos, los efectos sobre el cuerpo humano podrán ser:

-Paro cardiaco, en función de la intensidad de corriente que en un momento dado pase por el corazón.

-Paro respiratorio, por paralización de los músculos de la respiración y/o daños irreversibles del centro respiratorio en el cerebro, con asfixia en pocos minutos según la tensión a que sea sometido el organismo (para corriente continua, alrededor de los 500 v. y para corriente alterna, alrededor de los 300 v.).

-Hemorragias y daños en órganos internos (cardiovasculares, nerviosos, sensoriales, oculares, auditivos, renales).

La corriente por el interior del organismo sigue las zonas de menor resistencia, es decir y salvo casos especiales, que primeramente seguirá los vasos y los nervios para después pasar al músculo y la
piel. Cuando la corriente es continua, puede provocar embolias gaseosas.

Quemaduras internas y externas en los puntos de entrada y salida de la corriente en el cuerpo, así como en el trayecto que recorre la corriente por el interior de organismo.

Puede ocurrir, en casos muy concretos, que la superficie de la piel presente esta menor resistencia, produciéndose entonces graves quemaduras en la misma.

Agarrotamiento. Al coger un cable en alta tensión con la mano, se desencadena un efecto de garra (contracción de los músculos) que impide que el accidentado lo suelte, prolongando así gravemente el tiempo de exposición a la corriente.

Fracturas de huesos, sobre todo, por las fuertes contracciones musculares que provoca la corriente.

Efectos indirectos: Daños derivados de incendios, explosiones producidas al explosionar los neumáticos de los vehículos que hayan entrado en contacto con la corriente o al deflagrar gases o líquidos inflamables en las cercanías, rotura de los cables con caída sobre las personas, caídas de altura, etc.

Fuente: Manual S.E.P.E.I. de Bomberos, Publicaciones de la Diputación de Albacete