Esterilización por Ionización

En el medio ambiente (aire, agua, suelo, etc.) existen microorganismos que contaminan, aprovechando los nutrientes a su alcance para desarrollarse o permanecer en ellos.

La esterilización es la práctica que tiene por fin destruir o eliminar todos los microorganismos. El efecto bactericida de las radiaciones es conocido desde tiempos antiguos, así por ejemplo se sabe que la radiación solar, o más precisamente las radiaciones ultravioletas, son agentes naturales de esterilización, sin embargo de las radiaciones electromagnéticas, las de ultravioletas son las menos eficaces debido a su gran longitud de onda. La esterilización mediante rayos Gamma es una tecnología que ha sido identificada como una alternativa segura para reducir la carga microbiana en alimentos y en insumos que entran en contacto directo con ellos, reduciendo el riesgo de contagio de enfermedades transmitidas por alimentos, en la producción, procesamiento, manipulación y preparación de éstos, todo lo cuál aumenta la calidad y competitividad de los productos otorgándoles un mayor valor agregado.

La energía ionizante se puede originar a partir de tres fuentes distintas: rayos Gamma, una máquina generadora de electrones y rayos X. La fuente más común de los rayos Gamma es el cobalto 60.

Los rayos Gamma se componen de ondas electromagnéticas de frecuencia corta que penetran en los envases y productos expuestos a dicha fuente, ocasionando pequeños cambios estructurales en la cadena de ADN de las bacterias o microorganismos, causándoles la muerte o dejándolas inviables o estériles, sin capacidad de replicarse. La tecnología permite el tratamiento de los productos en su envase final.

La energía ionizante es factible de ser aplicada a una gran variedad de productos, con el fin de esterilización o reducción de carga microbiana, eliminando patógenos que pueden ser dañinos para la salud. Entre los productos tratados se encuentran: Alimentos, cosméticos, productos médicos, yerbas medicinales, productos de laboratorio y farmacéutico, alimento animal y embalajes.

La tecnología existe en forma comercial desde los años 50s y está autorizada su uso en más de 30 países, para más de 50 productos alimentarios. Cuenta con la aprobación de importantes organismos internacionales como: la WHO, FAO y la IAEA. También cuenta con la aprobación de la FDA, que plasma su normativa en el código 21 CFR 179.26. Estas entidades pueden recomendar, regular o legislar sobre la correcta aplicación de la tecnología, estableciendo los parámetros adecuados de operación y las dosis máximas aplicables a cada tipo de producto.

  • WHO (World Health Organization) Organización Mundial de la Salud
  • IAEA (International Atomic Energy Agency) organismo autónomo que promueve el uso pacífico de la energía nuclear (en español: OIEA, Organización Internacional de Energía Atómica)
  • FDA (Food and Drug Administration) Agencia de gobierno de los EEUU que regula alimentos y productos farmacéuticos
  • FAO (Food and Agriculture Organization) Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación

Los rayos Gamma no dejan ningún tipo de residuos y es efectivo contra organismos patógenos y permite la obtención de alimentos inocuos y sanos. Así lo aseguran quienes han apostado por esta alternativa, cuyo uso ha venido ampliándose en los últimos años. Diversas investigaciones han demostrado que no se producen pérdidas significativas de nutrientes en los alimentos

Los beneficios de la energía ionizante son múltiples para los usuarios:

En el área de alimentos (productos deshidratados, vegetales, hierbas y especies) permite reducir los niveles de contaminación y aumenta la vida útil, retardando la maduración. En la actualidad cerca de la mitad de las frutas y hortalizas producidas por los países desarrollados se desecha por descomposición o la presencia de enfermedades que se transmiten al ser humano. Algo similar ocurre con el 10% de cereales, granos y legumbres, y con el 30% de productos como carne o pescado. La esterilización por medio de energía ionizante podría revertir esa situación, pues además de eliminar la carga microbiana no deja residuos en los alimentos tratados. Las frutas no requerirían de tratamientos cuarentenarios en los mercados externos, lo que convierte a este sistema en un potencial reemplazante del bromuro de metilo. Es en Estados Unidos donde su aplicación es más amplia, utilizándose por ejemplo para tratar las hamburguesas de vacuno, para la eliminación de la bacteria Escherichia coli.

En el área de productos médicos y farmacéuticos (bolsas de sueros, gasas e instrumentos quirúrgicos) permite una esterilización total. Además, existe aplicación en otras áreas potenciales como embalajes, pet toys, alimento animal, coloración de piedras preciosas, entre otras.

En el medio ambiente (aire, agua, suelo, etc.) existen microorganismos que contaminan, aprovechando los nutrientes a su alcance para desarrollarse o permanecer en ellos.

La esterilización es la práctica que tiene por fin destruir o eliminar todos los microorganismos. El efecto bactericida de las radiaciones es conocido desde tiempos antiguos, así por ejemplo se sabe que la radiación solar, o más precisamente las radiaciones ultravioletas, son agentes naturales de esterilización, sin embargo de las radiaciones electromagnéticas, las de ultravioletas son las menos eficaces debido a su gran longitud de onda. La esterilización mediante rayos Gamma es una tecnología que ha sido identificada como una alternativa segura para reducir la carga microbiana en alimentos y en insumos que entran en contacto directo con ellos, reduciendo el riesgo de contagio de enfermedades transmitidas por alimentos, en la producción, procesamiento, manipulación y preparación de éstos, todo lo cuál aumenta la calidad y competitividad de los productos otorgándoles un mayor valor agregado.

La energía ionizante se puede originar a partir de tres fuentes distintas: rayos Gamma, una máquina generadora de electrones y rayos X. La fuente más común de los rayos Gamma es el cobalto 60.

Los rayos Gamma se componen de ondas electromagnéticas de frecuencia corta que penetran en los envases y productos expuestos a dicha fuente, ocasionando pequeños cambios estructurales en la cadena de ADN de las bacterias o microorganismos, causándoles la muerte o dejándolas inviables o estériles, sin capacidad de replicarse. La tecnología permite el tratamiento de los productos en su envase final.

La energía ionizante es factible de ser aplicada a una gran variedad de productos, con el fin de esterilización o reducción de carga microbiana, eliminando patógenos que pueden ser dañinos para la salud. Entre los productos tratados se encuentran: Alimentos, cosméticos, productos médicos, yerbas medicinales, productos de laboratorio y farmacéutico, alimento animal y embalajes.

La tecnología existe en forma comercial desde los años 50s y está autorizada su uso en más de 30 países, para más de 50 productos alimentarios. Cuenta con la aprobación de importantes organismos internacionales como: la WHO, FAO y la IAEA. También cuenta con la aprobación de la FDA, que plasma su normativa en el código 21 CFR 179.26. Estas entidades pueden recomendar, regular o legislar sobre la correcta aplicación de la tecnología, estableciendo los parámetros adecuados de operación y las dosis máximas aplicables a cada tipo de producto.

WHO (World Health Organization) Organización Mundial de la Salud IAEA (International Atomic Energy Agency) organismo autónomo que promueve el uso pacífico de la energía nuclear (en español: OIEA, Organización Internacional de Energía Atómica) FDA (Food and Drug Administration) Agencia de gobierno de los EEUU que regula alimentos y productos farmacéuticos FAO (Food and Agriculture Organization) Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación

Los rayos Gamma no dejan ningún tipo de residuos y es efectivo contra organismos patógenos y permite la obtención de alimentos inocuos y sanos. Así lo aseguran quienes han apostado por esta alternativa, cuyo uso ha venido ampliándose en los últimos años.