La moneda

Las primeras monedas fueron acuñadas con carácter oficial, en Lidia (hoy Turquía), un pueblo de Asia Menor, aproximadamente en el año 600 antes de Cristo, aunque su origen y uso provenía de muchísimos años antes. Estas acuñaciones eran de oro y de plata y llevaban estampado el sello del león del Rey. Luego comenzaron a acuñarse también en China y posteriormente en Grecia, para ser adoptado  luego, por todos los pueblos.

Su nombre proviene del latín ‘moneta‘, apodo con que se nombraba a la Diosa Juno, cuyo templo en Roma era usado para acuñar las monedas.

En países de Asia y África se usaron valvas de cauríes, unos moluscos, como monedas primitivas, especialmente en China e India, unos 3.500 años antes. Los chinos usaron monedas de hierro hacia el siglo IX a C., pero las reemplazaron por papel moneda, pues eran muy pesadas.

Leonardo Da Vinci realizó estudios sobre la fabricación de las monedas y trató de sustituir el martillamiento en caliente de las monedas extraídas de lingotes metálicos, por el corte de discos metálicos lisos, de cinta ya preparada con el espesor deseado. Reunió en una sola máquina, mediante punzones especiales, las dos operaciones de corte y acuñación para la Ceca Vaticana.

Antes de su aparición, los negocios se hacían mediante trueque o intercambio de bienes o  elementos, y también se llegaban a pagar las mercaderías con lingotes de oro y plata. Al implementarse el uso de una moneda que tenía siempre el mismo valor, aumentó los intercambios mercantiles.

Un ejemplo de la numismática como ciencia auxiliar de la historia:

Se trata de una moneda con el anverso CONSTANTINVS AVG y el reverso DN CONSTANTINI MAX AVG con VOT XX en laureada. Muy interesante por tratarse de Constantino I el Grande y no alguno de sus varios hijos. Otro detalle importante es el sitio de acuñación, Tesalónica en Macedonia y más aún la tercera oficina lo que la convierte en una edición rara.

A continuación la traducción de las siglas:

DN significa Nuestro Señor (Dominus Noster).Titulo que se introdujo a partir de Diocleciano y acabaría sustituyendo al habitual IMP (imperator)

VOT XX es decir Vota XX, indica el número de años que el emperador ha prometido -hecho votos- de fidelidad

AVG es Augustus, Augusti, Augustorum significa majestuoso y tenía el sentido que actualmente aplicamos a los emperadores. Nota que la letra «u» en mayúsculas se escribe «V» en latín

MAX es el más grande (Maximus) por lo que sabemos que pertenece a Constantino el Grande

Las letras indicativas de la ceca que están en el exergo, podrían ser TSxVI, en donde x es la letra griega gamma en mayúscula que indicativa de la oficina, pero no estoy seguro… esto es sumamente interesante ya que nunca he visto una ceca con una letra griega para indicar un numérico, lo que hace aun más valiosa la pieza.

En este caso se trataría de una moneda acuñada entre los años 320 y 321 en la oficina tercera de Thessalonica (Macedonia).

Parece tener efectivamente la letra gamma que indicaría la oficina tercera,

Respecto al punto central se trataría de la marca dejada por una especie de compás que se utilizaba… no me acuerdo bien si para trazar el cuño o para los cospeles. Lo que estoy casi completamente seguro es de que se trata da la marca dejada por la aguja de un «compás»

Leyendo y leyendo por fin encontré algo que podría arrojar luz sobre el origen del punto central existente en algunas monedas. El libro en cuestión se trata de; Introducción a la Numismática Antigua de C. HERRERO ALBIÑANA , y diría tal que así:

«En determinadas épocas las monedas antiguas presentan en el centro, un pequeño punto en relieve que corresponde evidentemente a un punto en incuso, en el centro del cuño. Puesto que el punto se encuentra en el centro geométrico del cuño, es la señal del compás que ha servido para delimitar la superficie monetaria. Esta operación constituirá, aparentemente, el punto de partida de una grabación correcta. El compás era utilizado en la reparación de todos los cuños, pero a continuación de la ejecución de la efigie, desaparecía, en la mayoría de los casos, el agujero que había dejado la punta del compás.»

Esto tira por tierra cualquier posibilidad de una falsificación , idea que comenzaba a tener por el hecho de tener una letra griega en la ceca. La pieza es autentica y de gran valor histórico sin dudas.

Atención: Alejandro Costanza
Fuente: educar.org – licencia: creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/deed.es