El doblado

Las dobladoras son las máquinas encargadas de convertir las hojas de papel impreso en pliegos; seguidamente mostramos los tipos de plegados más usuales:

Pliego

Hoja grande de papel que se comercializa en grupos de 500 hojas (resma).

Conjunto de páginas que se imprimen en una hoja, por ambas caras, y que forman parte de un cuadernillo.

Doblez combinado

En el doblez de combinación, se combinan entre sí plegados en paralelo y plegados en cruz. Este tipo de plegado se aplica en plegados triples y cuádruples, con pliegos de 12, 16, 24 Y 32 páginas.

Doblez con margen de pinzas

Llamamos «doblez con margen de pinzas» a aquel cuya par te posterior sobresale 8 mm del margen.

Doblez en cruz

Los dobleces de plegado siempre están en ángulo recto entre sí; estos pliegos suelen tener 8, 12 o 32 páginas y en algunas ocasiones 64.

Doblez en paralelo

En estos plegados, los dobleces son básicamente siempre paralelos entre sí y pueden ser de 4, 6, 8, 1O, 12, 16, 20, 24, 32 Y 48 páginas.

Doblez apaisado

En este tipo de plegado la hoja resultante presenta la característica de ser más larga a lo ancho y más corta en la parte que denominamos cabeza o pie.

Doblez en zigzag

Como su nombre indica, se efectúan dos o más pliegues paralelos en sentido alternativo. Para este tipo de plegado se llegan a utilizar hasta 16 bolsas (8/8).

Doblez en cartera

Se pliega en el mismo sentido dos o más veces, envolviendo la hoja más interna. Este plegado se puede combinar también con el plegado en zigzag.

Doblez en ventana

Pueden ser en ventana doble o triple:

Ventana doble

Presenta solapas replegadas por ambos lados. Este tipo de plegado puede realizarse en todas las máqui nas combinadas y de bolsas.

Ventana triple

Tiene, además de las solapas replegadas por ambos lados, un doblez adicional en el centro. Para la realización de este plegado se precisa una bolsa plegadora especial.

Doblez sencillo

El que se dobla una sola vez para formar un cuadernillo de cuatro páginas.

Fuente: Apuntes Tecnología de los Sistemas de Impresión de la U de Londres