Formas de rostro

Con el cliente en frente, se puede analizar su rostro. Ayudará a determinar el largo y volumen más adecuado. Para determinar la forma de un rostro, de manera imaginaria trata de sobreponerle un cuadrado perfecto; las salientes del cuadrado y los espacios o huecos que queden dentro indicarán la fisionomía de la persona.

Rostro alargado: En este rostro hay áreas salientes arriba y abajo al sobreponer el cuadrado imaginario. Se recomienda llevar estilos con volumen en los laterales y de ser posible usar ondas o flecos para equilibrarlo visualmente.

Rostro ovalado: Se distingue cuando el rostro queda dentro del cuadrado imaginario en todos sus lados y únicamente presenta una saliente en el área de la barbilla. Este tipo de fisionomía puede usar cualquier estilo, cortó o largo, con o sin volumen, ya que es considerado un rostro perfecto.

Rostro redondo: Puede ser detectado en el momento en que el cuadrado imaginario sobre el rostro queda dentro por completo y sólo hay espacios vacíos en cada una de las esquinas del cuadrado.

Para esta característica se recomiendan estilos con poco o ningún volumen en los laterales, para acortar lo redondo, y al mismo tiempo dar mayor volumen en el área frontal para alargarlo. Por lo general, las personas obesas suelen tener este tipo de rostro.

Rostro triangular: Siguiendo el cuadrado imaginario, este tipo de rostro queda dentro; en la parte superior es estrecho y presenta huecos, y en la inferior sobresale hacia los extremos. En este caso, el volumen debe enfocarse en el área de los sienes a la altura de los ojos, con fleco y muy poco o nada de volumen en el área del mentón a la altura de la nuca baja; También son recomendables los estilos cortos.

Rostro cuadrado: Se determina cuando el cuadrado imaginario es exactamente igual a la forma del rostro. Para este caso, se recomiendan estilos asimétricos, esto es, melenas cortas a la altura del mentón, peinadas hacia uno de los lados para cubrir parte del rostro, o bien que el cuadrado se divida a la vista.

Rostro en diamante: La forma de este rostro queda dentro del cuadrado imaginario. En las esquinas superiores hay salientes, la parte inferior queda ligeramente ovalada y se notan salientes a los lados del centro. Los estilos sugeridos para este rostro deben contar con poco volumen a la altura de las sienes y más en la región del mentón; también es posible agregar ondas o flecos.

Rostro triángulo invertido: Se determina cuando en el área superior del cuadrado imaginario el espacio se llena con el rostro y quedan dos salientes en los extremos y hacia las esquinas inferiores se presentan huecos dentro del cuadrado. Los estilos recomendados para este rostro son con poco volumen en el área frontal, con algo de fleco y volumen en el área del mentón para equilibrar la estrechez.

Fuente: Manual de peluquería del CIDEP

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