Cómo curar con las manos

Lo primero que se tiene que hacer es alcanzar el grupo profundo de relajación, liberarse del estrés, de los problemas personales. También es recomendable que la persona que vaya a realizar la imposición de manos no haga una comida demasiado copiosa. Posteriormente es necesario contar con el recinto ideal para llevar a cabo el masaje.

Y por último debemos iniciar nuestra sesión de masaje. Es importante que antes de iniciar una sesión, le preguntemos al paciente cuáles son sus problemas. Debemos escucharlo con atención, al tiempo que le debemos explicar lo que le vamos hacer, sólo de esta manera lograremos que se relaje.

  1. Coloque al paciente en una silla sin respaldo (Debe mantener recta la espalda). Coloque sus manos sobre la espalda y comience a recorrerla.
  2. Coloque sus manos sobre los hombros del paciente, cierre los ojos y sienta cómo fluye la energía.
  3. Cuando sienta que brota la energía, lleve lentamente las manos hacia la cabeza del paciente, coloque las palmas sobre la coronilla, mantenga esta posición durante unos minutos, recuerde que debe mandar la energía a sus manos, para ello ya debió haber practicado.
  4. Lleve una de sus manos y colóquela atrás de la cabeza del paciente, mientras la otra continúa sobre la coronilla. Aumente la presión de energía que está fluyendo sobre el paciente.
  5. Deslice lentamente las manos, hasta colocarlas por encima de las orejas del paciente, aplique un poco de energía sobre ésta área. Recuerde que la energía se siente por lo general caliente.
  6. Lleve lentamente las manos hacia la coronilla, cuando las tenga ahí, deslice lentamente una hacia la frente, Con ello estimulará las glándulas pineal y pituitaria que controla el equilibrio de las hormonas.
  7. deslice lentamente la mano que permaneció sobre la coronilla y sitúela en la parte de atrás, con ello creerá un flujo de energía sobre la mente.
  8. Coloque las palmas de las manos sobre los ojos, mantenga la posición durante unos minutos.
  9. vuelva a colocar las manos sobre las orejas, y mantenga unos minutos la posición.
  10. Lleve los dedos hacia abajo, hasta que finalmente se encuentre en la barbilla del paciente. Es importante mencionar que no se debe aplicar este paso si el paciente presenta dolor o molestias en esta zona.
  11. Por último, coloque una mano sobre la garganta y la otra sobre la nuca del paciente. Este ejercicio estimula las glándulas tiroides y paratiroides que controlan el metabolismo.
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