Importancia del gerente en la motivación

Hay diversos factores que un gerente puede aplicar para fomentar la motivación de los trabajadores:

  • Hacer interesante el trabajo: el gerente debe hacer un análisis minucioso de cuánto trabajo tiene bajo su control. El gerente no debe olvidarse de una pregunta, que debe hacerse constantemente: “¿es posible enriquecer este trabajo para hacerlo más interesante?”. Hay un límite al desempeño satisfactorio que puede esperarse de personas ocupadas en tareas muy rutinarias. Es muy común que nos encontremos frente a personas que, al ejecutar constantemente la misma simple operación sin cesar, desemboquen rápidamente en la apatía y el aburrimiento.
  • Relacionar las recompensas con el rendimiento: hay muchas razones por las que los gerentes tienden a ser reacios para vincular las recompensas con el rendimiento. Primera y principal, es mucho más fácil acordar a todos un mismo aumento de sueldo. Este enfoque suele implicar menos trajín y, además, requiere poca justificación. La segunda razón podría estar ligada a los convenios sindicales, que suelen estipular que a igual trabajo debe pagarse igual salario. Suele ocurrir, en otros casos, que la política de la organización determina que los aumentos de salarios responden a ciertos lineamientos, no vinculables con el rendimiento. Sin embargo, aún en estos casos, suele haber recompensas aparte del sueldo que pueden ser relacionadas con el rendimiento. Éstas podrían incluir la asignación a tareas preferidas o algún tipo de reconocimiento formal.
  • Proporcionar recompensas que sean valoradas: muy pocos gerentes se detienen alguna vez a pensar qué tipo de retribuciones son más apreciadas por el personal.
    Habitualmente, los administradores piensan que el pago es la única recompensa con la cual disponen y creen, además, que no tienen nada que decir con respecto a las recompensas que se ofrecen. Es creencia general que sólo la administración superior puede tomar estas decisiones. Sin embargo, hay muchos otros tipos de recompensa que podrían ser realmente apreciadas por el personal. Vale la pena destacar, a modo de ejemplo, al empleado a quien se le asigna para trabajar en determinado proyecto o se le confía una nueva máquina o herramienta; seguramente, éste valoraría mucho este tipo de recompensa. Como síntesis podría decirse que lo más importante para el administrador es que sepa contemplar las recompensas con las que dispone y saber, además, qué cosas valora el subordinado.
  • Tratar a los empleados como personas: es de suma importancia que los trabajadores sean tratados del mismo modo, ya que en el mundo de hoy, tan impersonal, hay una creciente tendencia a tratar a los empleados como si fueran cifras en las computadoras. Éste es un concepto erróneo puesto que, en lo personal, creemos que a casi todas las personas les gusta ser tratadas como individuos.
  • Alentar la participación y la colaboración: los beneficios motivacionales derivados de la sincera participación del empleado son, sin duda, muy altos. Pero pese a todos los beneficios potenciales, creemos que sigue habiendo supervisores que hacen poco para alentar la participación de los trabajadores.
  • Ofrecer retroalimentación (feed-back) precisa y oportuna: a nadie le gusta permanecer a oscuras con respecto a su propio desempeño. De hecho, un juicio de rendimiento negativo puede ser preferible a ninguno. En esta situación, una persona sabrá lo que debe hacer para mejorar. La falta de retroalimentación suele producir en el empleado una frustración que, a menudo, tiene un efecto negativo en su rendimiento.
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