| :: Destrezas de la escucha activa |
Uno de los principios más importantes y difíciles de todo el proceso comunicativo es el saber escuchar. La falta de comunicación que se sufre hoy día se debe en gran parte a que no se sabe escuchar a los demás. Se está más tiempo pendiente de las propias emisiones, y en esta necesidad propia de comunicar se pierde la esencia de la comunicación, es decir, poner en común, compartir con los demás. La escucha activa es el arte de acoger a la persona descodificando adecuadamente tanto lo verbal como lo no verbal, esto está orientado más a psicólogos, educadores, pedagogos, etc.
La escucha activa significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla.
20 destrezas la escucha activa
- Sé tan abierto, intuitivo y consciente como te sea posible.
- Mantén buen contacto ocular con la personas a la que escuchas.
- Presenta la postura del cuerpo de una manera abierta y receptiva.
- Presta atención a las diversas formas de comunicación no verbal y a su significado.
- Permite el silencio e interpreta adecuadamente su significado.
- Mantén una distancia física apropiada.
- Percibe y responde a los indicios indicadores clave existentes en lo manifestado.
- Sé consciente de las propias conductas distractivas.
- Evita comentarios vagos, poco claros y ambiguos.
- Sé consciente de la importancia de que la gente encuentre su propio camino.
- Recuerda la importancia del contexto y el ambiente físico en el que se realiza la escucha.
- Minimiza la posibilidad de interrupciones y distracciones.
- Sé sensible al tono general de la entrevista, incluyendo la percepción de lo no comunicado.
- Percibe el contenido emocional de la entrevista y formula las preguntas adecuadas.
- Busca, en cuanto sea posible y apropiado, un feed-back de tu escucha.
- Sé consciente de la importancia de la intervención oportuna particularmente cuando están implicados sentimientos fuertes.
- Recuerda la importancia del tono de voz, particularmente en situaciones penosas o dolorosas.
- Evita los peligros de tus concepciones previas, etiquetaciones y los juicios y evaluaciones prematuros.
- Recuerda presentar, en lenguaje asequible y cuando sea apropiado, teorías que ayuden a la compresión de lo expresado.
- Sé tan natural, espontáneo y relajado como te sea posible.
Fuentes: caracolesderrapando.com y psicologia-online.com
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