Los hombres no experimentan un cambio repentino en su fertilidad a medida que envejecen, sino que los cambios se presentan en forma gradual, en un proceso que algunas personas denominan andropausia.
Los cambios en el sistema reproductivo masculino por el envejecimiento se presentan principalmente en los testículos, cuya masa tisular disminuye. La andropausia es un proceso normal, de deterioro del cuerpo masculino y de algunas de sus funciones, debido a la disminución de la producción de hormonas masculinas o andrógenos.
La baja de producción de hormonas masculinas va marcando cambios a nivel mental, físico y sexual y todo este evento tan complejo, unido a la gama de situaciones que va viviendo el hombre se va reflejando en una deficiencia progresiva de su calidad de vida, que hay que atender adecuadamente, lo que hasta ahora no se hace debido fundamentalmente al desconocimiento de la existencia real de esta etapa de la vida del hombre.
La aparición de los síntomas es muy variable ya que se van perdiendo hormonas en forma progresiva, cada año podemos ir perdiendo mas o menos, 6 millones de células que producen hormonas con manifestaciones variables según la persona.
La pérdida en la producción de hormonas significa un cambio sustancial en el funcionamiento integral del cuerpo, esto es en la musculatura, los huesos, la capacidad de razonar, memorizar y de ejercer la función sexual, entre otras.
Problemas comunes
La disfunción eréctil puede ser una preocupación para los hombres que envejecen y es normal que las erecciones se presenten con menor frecuencia que cuando el hombre era joven. Con frecuencia, los hombres de edad tienen menor capacidad para experimentar eyaculaciones repetitivas. Sin embargo, la disfunción eréctil es, con frecuencia, el resultado de un problema de salud o psicológico y no el simple hecho de envejecer.
Los medicamentos (especialmente los utilizados para tratar la hipertensión y algunas otras enfermedades) pueden hacer que un hombre sea incapaz de tener o mantener una erección que sea suficiente para una relación sexual. Igualmente, las enfermedades, como la diabetes, pueden causar disfunción eréctil.
Si esta disfunción se presenta, con frecuencia se puede tratar, cambiando algunos medicamentos e implementando otros tratamientos útiles para este problema. En caso de presentarse preocupación acerca de la disfunción eréctil, se debe consultar con el médico de cabecera o con un urólogo.
El reflujo vesicoureteral (acumulación de la orina en los riñones) se puede presentar si no se drena la vejiga en forma apropiada, ocasionando finalmente insuficiencia renal si no recibe tratamiento.
Se pueden sufrir igualmente infecciones o inflamaciones de la próstata (varias formas de prostatitis). El cáncer de próstata se hace más común a medida que el hombre envejece y es una de las causas más frecuentes de muerte por cáncer en hombres. El cáncer de vejiga también se presenta con frecuencia en hombres de edad avanzada. De igual manera, el cáncer testicular es posible, aunque es más común en hombres jóvenes.
La andropausia no se puede prevenir ni detener, pero sus efectos pueden controlarse mediante la visita a un urólogo que determine los riesgos y establezca un programa preventivo adecuado para cada persona, el que depende de sus antecedentes de salud y familiares, así como del estilo de vida desarrollado.
Fuentes: Esmas.com y Nlm.nih.gov
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