| :: Formula del éxito |
Sin duda los estudios superiores facilitan mucho el ascenso a la cumbre, pero estos deben ir acompañados del uso de la capacidad personal y un sentido común para aprovechar y desarrollar las lecciones que nos da la vida. He aquí seis puntos tomados de la experiencia de hombres y mujeres que han complementado sus estudios con esa actitud: Aproveche también la escuela de la vida
Los conocimientos pueden obtenerse por diversos métodos y radica en sacar provecho de cuanto nos rodea para aprender cada día más. Heinz Greiffenberger, de nacionalidad Alemana, soñaba de niño con ser ingeniero, pero al tener que abandonar sus estudios dio por terminado su ideal de infancia. Alos 24 años decidió, con sus ahorros, emprender un viaje al Japón y su experiencia y conocimientos obtenidos lo llevaron a regresar a Alemania a fundar lo que ahora es una de las empresas más prolíferas de su país.
“Con frecuencia el camino no trillado es el mejor para alcanzar el éxito”, el emprender una proeza que probablemente no sea el camino más seguro y conocido puede llevarnos a emprender también empresas para toda la vida.
“Saber aprender de los demás es una de las claves para destacar”. En el transcurso de nuestra vida se conocen muchas personas que siempre nos pueden enseñar algo que se puede aplicar en cualquier momento, estar abierto a estas oportunidades representan una buena parte de la experiencia de vivir.
Elija un trabajo que le guste
El trabajo arduo y la voluntad firme son condiciones necesarias para triunfar. “Pero el éxito también es fruto de dedicarse a lo que uno le gusta” señala Sylvia Toht, presidenta de content Beheer N.V., empresa de recursos humanos en Holanda, la cual al estar trabajando en su juventud en una compañía de empleos eventuales, le ofrecieron el puesto más alto, no se sentía con la experiencia necesaria pero al darse cuenta que trabajaría tratando y conociendo personas, cosa que siempre le gusto, aceptó… ahora es la única mujer que encabeza una firma inscrita en la bolsa de valores de Holanda.
Amar lo que uno hace reviste tanta importancia que debe ser nuestra primera consideración cuando nos iniciamos en una actividad profesional, al principio resulta mejor no preocuparse por el salario, lo importante es encontrar un lugar donde se esté a gusto, más adelante, cuando uno se enamora de lo que hace, el dinero y el éxito casi siempre se dan solos.
Sea flexible
Los triunfadores no ven en el cambio un enemigo, sino un aliado muy útil. Gilbert trigano Francés actualmente dueño de Club Méditerranée con más de 110 aldeas vacacionales por todo el mundo, sería un actor o un director de cine ya que en su juventud esta fue la carrera que ejerció hasta la llegada de la Guerra, a cuyo término decidió trabajar en el negocio familiar y después de un tiempo incursionar en el turismo, en esta última decisión recayó su éxito.
La flexibilidad debe ser la técnica más usada una cualquier transacción, ésta, tanto en las negociaciones como en la actitud personal, engendra triunfadores.
Arriésguese con cautela
El triunfo es a menudo la recompensa de quien sabe arriesgarse. Meter Rugby dejó un sueldo seguro, automóvil y posición social que le proporcionaba su trabajo por seguir una corazonada en la que mucho había pensado: el mercado de los computadores personales, las cuales hasta entonces eran vistas más como un juguete que una herramienta de trabajo. Hoy es dueño de Specialist Computer Holdings y uno de los hombres más ricos de Gran Bretaña.
Se debe estas conciente de las desventajas, el hombre de negocios no es el que corre los mayores riesgos, sino el que le apuesta a lo seguro, pero debe atreverse a experimentarlo.
Convierta las desventajas en ventajas
Aquellos conocimientos que no se han obtenido en la escuela se deben tratar de compensar al transcurrir de la vida: formarse a uno mismo, exalta las facultades como el carácter, la tenacidad y determinación por lo cual se toman decisiones con mayor rapidez.
El tratar de compensar nuestras deficiencias, que serían una desventaja lleva al ser humano a mantenerse con los ojos abiertos y los oídos prestos para tomar las oportunidades que se le presenten y que otros parecen no tomar en cuenta.
Actúe, no titubee
La experiencia profesional es a veces tan valiosa como los estudios superiores y llevar una actitud decidida y segura de la propia capacidad, es reflejo de esta experiencia.
Una de las normas que deben regir la vida es jamás desistir ni desanimarse cuando las cosas marchan mal. Es necesario reconocer los errores, analizar las causas y comenzar otra vez, Nada se gana con lamentarse.
Cuando se conciba un proyecto al que se quiera poner a prueba, dedíquele todos los esfuerzos de que sea capaz, el peor de los fracasos es no haberse atrevido a intentarlo.
Fuente: Conocimiento y evolución/ año 1999 Número 2
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