| :: Niveles de Comunicación |
Existen cuatro niveles bien definidos de comunicación. Cuan apropiado
sea cada nivel depende de las circunstancias. Muchos libros sobre el
sexo, el amor, el matrimonio y el desarrollo de la personalidad
implican que la comunicación impersonal es inferior o inservible.
Además, ellos implican que la comunicación sumamente personal es una
forma de comunicación superior, más honesta la cual todos deben emular.
Tales implicaciones son falsas y fuera de contexto.
Impersonal/Automático
Intercambio de frases familiares o auto-máticas. (Cómo está, Buenos días, etc.) |
Método agradable, alegre, eficiente de no envolvimiento para tratar a la gente. |
Impersonal/Basado en hechos
Informar datos. |
Método eficiente de no envolvimiento para trasmitir información a la gente. |
Impersonal/Personal
Informar o comunicar las ideas Pensamientos o juicios de uno. |
Puede variar desde completamente impersonal hasta profundamente personal. |
Personal
Comunicar sentimientos y pensamientos personales. |
De
personal a profundamente personal. Requisito de comunicación para el
amor romántico. Experimentado más intensamente con un individuo
seleccionado quien es de gran valor personal para uno mismo. |
Revelar
abiertamente el profundo yo personal a todos disminuye la auto-estima.
Eso a su vez milita contra la felicidad y contra los mejores intereses
de uno. Sin embargo muchos autores, líderes espirituales y "terapistas"
abogan por la práctica de revelar el yo personal y privado de uno a
todos los que lo soliciten. Esos defensores de "franqueza total" y de
"exteriorizarlo todo" están promoviendo una receta egalitaria. Esa
receta hace un llamado para que se rompa el ego de todos, nivelando
todos los valores personales y las emociones para que todos parezcan
ser iguales. Tales recetas de destrozar el ego frecuentemente son
caminos bien disimulados hacia la impotencia y la infelicidad.
Aquellos
que defienden el igualitarismo destrozador del ego usualmente lo hacen
bajo las etiquetas falsas de franqueza y honestidad. Pero lo cierto es
todo lo contrario. Dejar de discriminar al elegir con quien uno
comparte sus sentimientos personales privados destruye el potencial
para experimentar una relación íntima y genuinamente franca de amor
romántico con otro ser humano. En cambio una "franqueza total"
igualitarista con todos es una entrega fácil de la posesión más
preciosa de un individuo-el yo personal privado de uno mismo. Nada
apaga el amor romántico más completamente que el enfoque de un Leo
Buscaglia de amarlo todo y compartirlo todo.
Una persona puede
y debe ser sincero con todos sin compartir su yo privado o sus
emociones con todos los demás. De hecho cuando una persona comparte su
yo privado con todos, la sinceridad y los motivos de esa persona son,
en el mejor de los casos, cuestionables.
Existe un nivel de
comunicación objetivamente beneficial para cada uno de los cuatro tipos
de relaciones humanas. (Re: Tabla 61, Enciclopedia de Referencia
Neo-Tech) Sólo dentro de una relación romántica donde la pareja se ama
y se valora el uno al otro en su universo privado es que puede
experimentarse la gama completa de compartir física y sicológicamente
sin disminuir la auto-estima. Dentro de la relación de amor romántico
se encuentra la completa esfera de acción de los placeres psychuous: la
combinación de sexualidad de alcance completo con la libertad de
compartir sin temor alguno cualquier aspecto de uno mismo... cualquier
pensamiento, sentimiento, fantasía o emoción, buena o mala, racional o
irracional. De este modo una persona puede relajarse completamente para
compartir y experimentar sin culpabilidad cualquier aspecto de su
cuerpo, mente, emoción o imaginación con el compañero de amor romántico
de esa persona.
Dentro de una relación de amor romóntico cualquier aspecto del yo propio de uno puede ser compartido. Pero cada aspecto
no se tiene que compartir. Una persona siempre tiene el derecho sin
culpabilidad a tener privacidad en cualquier área de la vida de él o de
ella-aún dentro de la relación de amor romántico. La honestidad total no
requiere revelar totalmente el yo privado de uno. Ciertamente,
compartir absoluta y totalmente el yo propio y la psiquis de uno
envuelve una pérdida del más profundo sentido de privacidad. Esa
pérdida a su vez disminuye el sentido de "yo", de auto-estima de uno.
Retener la esencia de privacidad personal no es un acto de represión,
inhibición, deshonestidad o falta de franqueza, sino una preservación
de respeto propio que es parte del derecho a privacidad inherente al individuo.
Experimentar
placeres psychuous mediante el amor romántico requiere auto-estima
genuina (valorar el yo propio de uno). Más allá de la relación de amor
romántico, la auto estima se disminuye o hasta se destruye al compartir
indiscriminadamente o al dar fácilmente el yo privado personal de uno.
Esa pérdida de auto-estima puede ser especialmente severa (puede,
inclusive, conducir al suicidio) si uno da promiscuamente su yo privado
sólo porque algunos libros populares, líderes espirituales y
comentaristas de noticias promueven falsamente la necesidad de ser
completamente francos con todos. Los más perjudiciales de los
neo-estafadores igualitaristas son los Leo Buscaglias de mucha
popularidad quienes promulgan místicamente el concepto auto-destructivo
de amar a toda la gente. Ellos impican que el amor, la franqueza y la
honestidad se demuestran al darle del yo privado de uno a todos los que
lo soliciten.
Valorar el yo privado de uno no significa
retener o manipular la comunicación para poder regatear ventajas. El
compartir de sí mismo es una decisión o juicio personal. Tal compartir
con otra persona puede ocurrir rápidamente, aún al contacto incicial si
las respuestas de juicios estimulan deseos de continuar adelante hacia
posibilidades personales o románticas más profundas. Los riesgos deben
y tienen que ser tomados al explorar relaciones potencialmente
valiosas. Frecuentemente se hacen errores de juicio. Pero siempre que
él o ella esté haciendo sus propias decisiones conscientes
usando como norma la razón y la realidad en vez de líderes esprituales
y misticismo, resultará un daño mínimo de esos errores.
Entregar
el juicio independiente de uno al líder espiritual o las "autoridades"
sociales populares al ofrecer el yo privado de uno a todos los que lo
soliciten con el propósito de ser más "franco", honesto y popular
resultará en:
- Una reducción en confianza en sí mismo y en auto-estima.
-
Consumo improductivo y poco remunerador del tiempo. Tal gasto
irremplazable de la duración de la vida de uno disminuye continuamente
el tiempo disponible para desarrollar una vida competente necesaria
para la prosperidad creciente, el amor romántico y la felicidad
duradera.
- Disminuye la deseabilidad personal. La "franqueza y
honestidad" indiscriminada frecuentemente es una imposición aburrida en
aquellos quienes están siendo sujetos gratuitamente a tal franqueza
personal.
- Y más importante, después de entregar de sí mismo
abnegadamente a todos los que lo soliciten va a quedar poco, si queda
algo, que sea privado, excitante o precioso para compartir
exclusivamente con el amigo más íntimo o el compañero romántico para
construir ese universo privado único, que no tiene precio y que es
crucial a una relación de amor romántico, especialmente durante
experiencias emocionales negativas.
La felicidad existe
como un mundo privado dentro del yo propio de uno. Ese mundo puede
expandir para ser un mundo mutuamente exclusivo compartido por dos
personas envueltas en una relación de amor romántico y placer
psychuous. Ese universo privado exclusivo es un tesoro emocional
singularmente precioso el cual puede perderse al compartir
indiscriminada o promiscuamente de sí mismo física, sicológica o
espiritualmente con los demás.
Esa entrega abnegada y la
subsiguiente destrucción del mundo interior privado es exactamente lo
que desean lograr los defensores igualitarios de la "franqueza total".
Sólo al nivelar y negar los valores privados y la auto estima de todos
los demás es que ellos pueden justificar su propio mundo interno
prostituido. Además la mayoría de los igualitaristas que defienden la
"franqueza total" son neo-estafadores quienes dependen de extraer su
sustento material y espitutual de otras personas. Para hacer eso
primero ellos tienen que embaucar a la gente productiva con
culpabilidad altruística. Entonces los neo-estafadores pueden-por medio
del igualitarismo abnegado-bajar sicológicamente a los productores al
nivel de los no-productores, de los que viven a costa de otros, de los
místicos y neo-estafadores. Los neo-estafadores pueden saquear los
valores que fluyen de los productores una vez que los productores son
reducidos a su nivel.
En cambio evitar esa trampa de entregase
a sí mismo permite crecimiento, prosperidad, amor romántico y felicidad
duradera sin f in determinado para toda la gente productiva.
Fuente: neo-tech.com
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