El sistema educacional en Japón, sus debilidades
y fuerza, es prácticamente lo opuesto al sistema vigente en algunos de
los países latinoamericanos. En una época en la que los países se
muestran cada vez más preocupados por la eficacia de sus escuelas
públicas, los japoneses pueden jactarse de un sistema escolar
organizado en escala nacional que se caracteriza por disciplina
rigurosa, enfoque sobre materias académicas y profesores bien pagados
que disfrutan de un alto nivel social. Mientras los estudiantes cuestionan cada vez más
la competencia de los graduados de sus escuelas secundaria, cinco de
diez adolescentes nipones salen de la secundaria con un diploma que
garantiza a sus futuros patrones que poseen los conocimientos
necesarios en cuanto a la lectura y matemáticas.
Estos logros,
sin embargo sólo se conquistan a cambio de un precio. La violencia
entre los estudiantes que no pueden satisfacer los altos estándares de
la educación es un problema creciente. La calidad de las universidades
es inferior en comparación con otros países tales como Estados Unidos.
Y las escuelas japonesas hacen énfasis en el aprendizaje de memoria y
en los exámenes en los que las respuestas se eligen entre varias,
sacrificando los aspectos del pensamiento crítico y creativo.
Los
logros del sistema educacional japonés han provocado considerable
interés en algunos países desarrollados en esta época en la que la
calidad de las instituciones de enseñanza se han convertido en el
centro de atención de un intenso debate.
Es alarmante que la
formación de los países latinoamericanos, al mencionar el analfabetismo
y la falta de conocimientos en la juventud de sus países, se lamenta
considerándose " la creciente marea de mediocridad que amenaza el
futuro de las naciones y sus pueblos".
En el curso de este debate, varios críticos han señalado el sistema educacional japonés como modelo de eficiencia.
Con
el fin de examinar la naturaleza y triunfos de la educación nipona y
determinar qué aspectos del sistema de ese país pueden ser aplicables a
los países latinoamericanos, un reportero pasó cuatro semanas en Japón,
donde visitó escuelas y universidades y entrevistó a estudiantes,
profesores, rectores y otras personas involucradas.
UN "MILAGRO EDUCACIONAL"
No
hay la menor duda de que los japoneses, que gasta una proporción mayor
que Estados Unidos de su ingreso nacional en la educación, han creado
un sistema educacional que puede compararse al tan aclamado "milagro
económico" que llevó a la duplicación del ingreso nacional en los años
sesenta e impulsó a esta nación a la primeras filas de las más
industrializadas del planeta.
Desde la época inmediatamente
posterior a la II Guerra Mundial, el porcentaje de estudiantes nipones
que asisten alas escuelas secundarias, que era de menos de 50 por
ciento del total ideal, se ha elevado hasta llegar a un 95 por ciento,
Más de un 90 por ciento de los jóvenes de 18 años se gradúan de esta
educación secundaria y preparatoria ( seis años), en comparación con
los porcentajes de otros países.
MAYOR APROVECHAMIENTO:
Los
japoneses tienen 33% más de días de estudio anual que los alumnos
regulares de otros países, lo que incluye medio día de clases los
sábados. Es costumbre que tengan calificaciones más elevadas que otros
estudiantes en competencias internacionales. Y una serie de exámenes
patrocinados por la Organización Educacional, Científica y Cultural de
las Naciones Unidas (UNESCO), en los últimos años de los sesenta,
revelaron que los estudiantes nipones superaban a los de todos los
países industrializados en conocimientos científicos y de matemáticas.
El
ritmo de aprendizaje en las escuelas elemental y secundaria de Japón es
mucho más acelerado, desde los primeros grados escolares, pese a que
los alumnos nipones tienen que dedicar una cantidad expresiva de tiempo
en el aprendizaje de millares de ideogramas que son necesarios
inclusive para leer un periódico.
Los
estudiantes Nipones e enfrentan a las divisiones largas y los
porcentajes hasta un año antes de sus contrapartidas estadounidenses y
latinoamericanos, y esta diferencia se acentúa una vez que los
estudiantes ingresan a secundaria se concentran fundamentalmente en una
revisión de la aritmética, mientras que en Japón se enfocan hacia el
álgebra básico y la geometría.
Este mismo patrón se mantiene en
el nivel de secundaria. En otros países sólo los estudiantes más
avanzados estudian cálculo integral, por la regla general en el último
año. En Japón, en cambio, el cálculo se estudia en el primer año,
inclusive a estudiantes que no tienen la menor intención de pasar a la
universidad.
En la mayoría de las universidades de los países
latinoamericanos, los alumnos que se preparan para ingresar al
magisterio son, como grupo, menos capaces en aptitud escolástica que
sus compañeros en otras carreras universitarias. En Japón, en cambio,
lo opuesto es la norma. La competencia para obtener posiciones de
enseñanza es muy fuerte, y sólo los estudiantes que tienen excelentes
historiales académicos pueden calificar. En un País en el que el
trabajador promedio gana menos que su equivalente en Estados Unidos.
Los profesores ganan más.
Pese a los logros indiscutibles del
sistema educativo Japonés, es innegable también que las escuelas
niponas están plagadas de problemas, muchos de los cuales son
consecuencia directa de los medios utilizados para alcanzar un nivel
tan alto de éxito. La educación japonesa está organizada en torno de un
rígido sistema de exámenes para entrar al "High School" ( secundaria y
preparatoria), a la Universidad y al mercado laboral. Si bien esto
garantiza un alto nivel de competencia general entre aquellos que
logran salvar pruebas, el llamado "infierno de los exámenes" cobra un
alto precio sicológico, particularmente entre los que fracasan.
Además,
los exámenes, y en consecuencia la enseñanza dentro de las escuelas,
está orientada hacia los conocimientos de hechos, como las fechas de
batallas históricas y las fórmulas científicas, lo que estimula y
premia la memorización, más que la creatividad y la comprensión de lo
que se aprende.
La fuerza actual del sistema educativo japonés surgió a raíz de varios sucesos cruciales en la historia de este país.
Bajo
la ocupación estadounidense, después de la derrota de en la Segunda
Guerra Mundial, la edad de educación obligatoria de elevada, se
introdujo la coeducación y Japón adoptó el sistema estadounidense de
seis años de " Junior High School", (secundaria) Y tres años de "Senior High School" (preparatoria), además de cuatro años de universidad.
NADA ES MAS IMPORTANTE QUE EL SISTEMA EDUCATIVO:
Los
más prestigiosos ministerios y las más importantes corporaciones
niponas reclutan sus empleados y funcionarios únicamente entre un
puñado de las más famosas universidades públicas y privadas. Una gran
parte de los trabajadores laboran toda su vida en una sola empresa, de
manera que la aceptación de una de las grandes universidades
prácticamente garantizada un buen empleo y seguridad económica.
La
admisión a una de las grandes universidades se determina únicamente
sobre la base de las calificaciones obtenidas por los solicitantes en
el examen de ingreso. Si el hijo de un campesino obtienen una
calificación más alta que el hijo del presidente de un conglomerado
industrial, en el examen de Todai por ejemplo, será el hijo del
campesino el que ingrese a la institución.
RIGIDEZ EN LOS EXAMENES DE ADMINSION:
En
consecuencia, el sistema de admisiones a las universidades se
caracteriza por la intensidad y rigidez que difiere marcadamente del
que existe en otros países.
Una buena puntuación en aptitud
escolástica por general es esencial para ser admitido a las
universidades más famosas de Estados Unidos. Pero las calificaciones
obtenidas en High Scholl son también muy importantes, y los comités de
admisión habitualmente toman en cuenta otros aspectos de solicitante,
como sus aptitudes artísticas, sus vínculos familiares relacionados con
la universidad y su habilidad en los deportes.
En Japón el
Ministerio de Educación, Científica y Cultura, conocida como Mombusho,
determina cada año el currículum de cada una de las 25 mil escuelas
elementales, 11 mil secundarias y 5 mil preparatorias y da a cada
consejo local de Educación la lista aprobada de libros de texto, de la
cual el consejo puede seleccionar los títulos que adquirirán.
71 MIL MILLONES EN EDUCACIÓN:
Lo
que es quizá más importante es que el Mombusho desempeña un papel
central en el financiamiento de la educación. En 1980 lo nipones
gastaron 71 millones de dólares en la educación pública, desde el nivel
elemental hasta el universitario. 65 mil millones de dólares de esa
suma provinieron del erario. El Mombusho también aportó más de una
cuarta parte de los gastos de operación de las escuelas privadas
secundarias.
Los gastos totales en este renglón equivalen a 8.6
por ciento del producto nacional bruto (PNB) Japonés: Estados Unidos
gasta 6.8 por ciento de su PNB en este renglón.
Dado que el
historial académico es crucial para su futuro, no es de extrañar que
los jóvenes nipones dediquen más horas a sus estudios. Esto es
particularmente cierto de los alumnos que están en noveno grado y se
preparan para ingresar a la high scholl, y para aquellos que están para
enfrentarse a los exámenes de admisión de las grandes universidades.
En
le año escolar japonés se divide en tres periodos, con un periodo de 40
días de vacaciones de verano en julio y agosto, y otro invernal de
fines de diciembre. Se inicia el 1º, de abril y ternita en marzo. Este
calendario, aunado a las clases de los sábados, significa que los
alumnos no están en clases 240 días del año, en comparación con los 180
días promedio de otros países.
Según las autoridades niponas,
más de la mitad de todos los estudiantes de su país dedican más de dos
horas diarias al estudio en casa, lo cual se compara con menos de una
cuarta parte de los estudiantes en otros países.
Lo cierto, es
que los extraordinarios logros del sistema educativo nipón sólo se
pueden explicar por el tiempo que dedican a estudiar los jóvenes
nipones. Lo mas relevante en este aspecto es, en realidad, la forma en
que emplean ese tiempo.
El incidente es una muestra de la manera
en que las escuelas niponas se encuentran íntimamente ligadas a los
clásicos valores japoneses, como la primicia del grupo sobre el
individuo. Un mes de observar aulas y conversar con los maestros,
estudiantes y padres de familia japoneses reveló que tanto estos
valores y otros, como la rituales y el estatus.
En las escuelas
primarias, la interacción entre alumnos y maestros es práctica común
pero la instrucción en los niveles mas altos se lleva acabo por
catedráticos.
SOLO EL MENTOR HABLA
La
mayoría de los educadores en el mundo argumentan que a los estudiantes
se les facilitan las cosas cuando son colocados en una clase en la que
tienen compañeros con capacidades similares. Donde pueden trabajar a su
propio ritmo.
En Japón, sin embargo, un salón de clases típico
mostrará una gama muy amplia de estudiantes con diversa capacidad para
el estudio. Los estudiantes, además, son promovidos al grado inmediato
superior aunque hayan reprobado algunas materias, práctica muy
criticada por los educadores de otros países que afirman afecta el
nivel académico del grupo.
Dentro del patrón japonés de
identidad de grupo, los alumnos visten uniformes, y todos los alumnos
de un salón tienen el mismo horario. Dado que pocas escuelas japonesas
tienen cafetería, lo habitual es que el salón de clases sirva también
como comedor.
ASEO A CARGO DE LOS MUCHACHOS:
La
limpieza del aula queda garantizada por el hecho de que los alumnos
realizan una limpieza general al terminar el día. Las escuelas
primarias Japonesas tratan de proporcionar una amplia gama de
conocimientos a los niños. Además de lectura, escritura y aritmética
prácticamente todos los estudiantes aprenden a leer partituras
musicales y a tocar un instrumento de viento.
La educación
física es parte importante de la vida escolar nipona, y hay diversas
disciplinas que los estudiantes deben dominar en cada grado escolar.
Por otra parte, la enseñanza intensiva de la caligrafía da a los
alumnos un alto grado de técnica artística desde los primeros años.
Al
llegar a la secundaria, sin embargo, el contenido del currículum es
altamente estructurado y se orienta casi exclusivamente hacia lo que en
otros lugares se llama "lo básico". Prácticamente todos los alumnos
toman clases de japonés, matemáticas estudios sociales, ciencias e
Inglés tres o cuatro veces a la semana durante la secundaria y la
preparatoria.
En Japón, las escuelas generalmente ofrecen un
solo curso de literatura japonesa en cada nivel, y lo habitual es que
los estudiantes sólo tienen opciones de otros cursos hasta que llegan a
su último año. Y cuando esto sucede lo normal es que la elección
consiste en sí deben estudiar física o química.
Es
extremadamente raro que una escuela ofrezca opciones como el estudio de
otro idioma, como alemán o francés, y sólo ocurre en las instituciones
privadas.Los estadounidenses piensan que si bien la transmisión de
conocimientos es una parte importante de la educación, el verdadero fin
es que el alumno aprenda a pensar y a resolver problemas. Para los
japoneses, en cambio, la educación consiste básicamente en la
transmisión de conocimientos factuales.
OBJETO DE CRITICAS:
En
1982, los profesores japoneses de escuelas primarias y secundarias
ganaron, en promedio, 18 mil 200 dólares anuales; mientras que los
profesores de preparatoria tuvieron ingresos de 19 mil 200 dólares. Es
un salario menor que el del empleado de las grandes corporaciones o
ministerios más importantes, pero más elevado que el de otros empleados
públicos, que tuvieron ingresos promedio de 16 mil 800 dólares.
Esto
no significa que en un país donde los salarios promedio son inferiores
a lo que privan en Estados Unidos, los maestros reciben más dinero por
su trabajo, en términos absolutos, Los maestros estadounidenses de
escuelas primarias y secundarias tuvieron ingresos de 17 mil 600
dólares, lo cual fue ligeramente superior a los 16 mil 400 dólares que
son el ingreso promedio de todos los trabajadores asalariados, pero
casi el menor en cuento a las profesiones que exigen un grado
universitario.
RECOMPENSAN A CAPACES:
Desde
hace muchos años, Japón puso en práctica el sistema de "Shunin" según
el cual los maestros que han demostrado ser especialmente capaces
reciben como recompensa responsabilidades adicionales, como ser
designado director de currículum o principal maestro de determinado
grado escolar.
Un shunin" reciben un incremento nominal en su
salario -aproximadamente 20 dólares al mes- pero los principales
beneficios se derivan del prestigio que le da el puesto y del hecho que
puede llevarse a promociones adicionales
Japón también tiene
maestros deficientes pero, al igual que en el caso de los estudiantes y
de los trabajadores en otras actividades, la presión para mejorar el
desempeño proviene no de las recompensas financieras o de otro tipo,
sino de los colegas.
Los estudiantes en otros lugares, en
términos generales, se someten a exámenes para poder salir de la
escuela. Los japoneses, en cambio, deben pasar un examen para ingresar
a ella.El resultado de lo anterior es que, una vez que un joven japonés
ingresar a la Universidad, su vida tiene muy poco parecido con el
régimen de conferencias, seminarios, exámenes y ensayos que son el
patrón para los universitarios en otros países.
En Japón, lo más
importante no es lo que un estudiante aprende en la Universidad, sino a
cuál Universidad asistió, y esto se determina exclusivamente por una
serie de exámenes de ingreso, que duran un día, a los que se someten
todos los estudiantes.
Este hecho básico de la vida - el hecho
de que todo joven japonés sabe que si desea asistir a la universidad
debe someterse a exámenes detallados, cruciales e imparciales acerca de
sus conocimientos básicos- define lo que se enseña en las escuelas
japonesas, moldea las actividades extracurriculares y determina cómo
pasan su tiempo libre los niños.
Los estudiantes nipones deben
pasar exámenes no sólo ingresar a una universidad, sino también para
entrar a la preparatoria, La educación primaria y secundaria ( 9 años)
se imparte en una gran variedad de instituciones, pero después de esto
todos se dirigen hacia preparatorias de diversa calidad, Las
calificaciones obtenidas y las recomendaciones de los maestros son
importantes en cuanto a determinar quién estará orientado a las
instituciones de mayor prestigio. Pero el factor más importante es la
puntuación obtenida por el estudio en los exámenes que cada escuela
exige antes de aprobar el ingreso. Importante es la puntuación obtenida
por el estudio en los exámenes que cada escuela exige antes de aprobar
el ingreso.
Luego, en el último año de preparatoria, los alumnos
compiten una vez más para determinar quien ingresa a las mejores
universidades. La puntuación en los exámenes es el único criterio para
decidir quien es aceptado y quien es rechazado.
Los mejores
patrones, grandes corporaciones y los más prestigiados ministerios
gubernamentales, reclutan a sus empleados exclusivamente de entre los
graduados de un pequeño grupo de universidades públicas y privadas.La
prueba de aptitud escolástica casi en todo el mundo está diseñada para
medir la capacidad de razonamiento verbal y matemático, en términos
generales. En Japón, en cambio, los exámenes están diseñados dentro de
la tradición confuciana, que establece que la educación es básicamente
la transmisión de conocimientos acerca de hechos.
AÑOS DE INTENSA PREPARACIÓN:
Los
exámenes se caracterizan por preguntas en las que se debe elegir, entre
varias, la respuesta correcta, o preguntas para las que sólo hay una
respuesta específica.
Es frecuente en las escuelas públicas, que
se pidan a estudiantes de noveno y duodécimo grado que descarten
actividades atléticas y ocupaciones extracurriculares, para
concentrarse en la preparación para los exámenes. Y los maestros, en
forma inevitable, consideran que el éxito o fracaso de sus estudiantes
reflejan su capacidad profesional.
Los estudiantes que fracasan
en los exámenes de ingreso o que, por otras razones, no asisten a la
universidad, frecuentemente se inscriben en escuelas técnicas privadas
o públicas que se especializan en campos tan variados como la
cosmetología, la pesca y otras mas. En algunas de ellas también es
necesario pasar un examen de admisión.
La competencia inherente
en un sistema en el que el futuro total de un niño puede quedar
decidido por la forma en que se desempeña en un solo día de exámenes,
inevitablemente produce ansiedad a toda la familia.
La más obvia
expresión de esta ansiedad es el fenómeno llamado popularmente "Kyoiku
mama", o "madre de educación", que se refiere a las mujeres que se
caracterizan por su agresividad en cuanto a presionar a sus hijos,
principalmente varones, para que alcancen niveles educacionales más
elevados.
La ansiedad de los exámenes que siempre están en el
futuro de los jóvenes japoneses aplica presiones extremas sobre padres
e hijos, En casos extremos, el "infierno de los exámenes", como lo
llaman, ha provocado suicidios entre los jóvenes que fracasaron.
Las
escuelas japonesas están tan estrechamente ligadas a la cultura y a la
economía que sirven, que en realidad es extremadamente difícil precisar
qué es lo que pueden imitar de ellas los educadores de otros países, y
particularmente los de Estados Unidos.
Los japoneses gastan en
educación una proporción mayor de su producto nacional bruto, le
asignan una partida mayor de su presupuesto nacional, pagan salarios
más elevados y otorgan un nivel social más alto a sus maestros. Se
considera en Japón, que los maestros están desempeñando un servicio
extremadamente valioso para el país.
Hay, además ciertos aspectos subjetivos de las escuelas niponas que podrían ser imitados por los educadores en Latinoamérica.
SIENTEN QUE SON PARTE DE LA ESCUELA:
El
éxito de las escuelas japonesas pueden explicarse, al menos
parcialmente, por su sentido de la disciplina, la disposición de los
alumnos en cuanto a aceptar la autoridad de las profesores y la
capacidad incluso en los niños de menor edad para concentrarse en
tareas detalladas durante largos periodos.
Estas cualidades
están profundamente arraigadas en la cultura y en los valores sociales
de los japoneses, como consecuencia de la estructura familiar y quizá
inclusive de su dieta, y no se prestan fácilmente a ser exportadas.
"Tanto
la dependencia, como la independencia son esenciales para la vida
humana, dice. Los japoneses se inclinan por una de ellas. En Japón, la
satisfacción sicológica proviene del hecho de que el grupo depende de
uno. Piensa que la dependencia es una virtud, un valor positivo.
NO ALIENTAN A INDIVIDUOS:
La
Educación nipona produce un alto nivel de logros académicos, "pero no
alimenta a individuos, a personas que sean capaces de realizar trabajos
originales".
Como los maestros no pueden perder el tiempo en
ayudar a los niños que se retrasan esos alumnos quedan cada vez más
postergados. En el proceso, se les crean heridas que nunca cicatrizan.
Buena
parte del problema de la creatividad está arraigado en el sistema de
exámenes de admisión, que en buena parte proporciona no una prueba de
la capacidad intrínseca del individuo, sino de su capacidad para
memorizar y adaptarse al grupo.
Cuando una empresa contrata a
alguien que ha estudiado en buena universidad, tiene la certeza de que
el nuevo empleado estará dispuesto a trabajar largas horas, recordar
grandes volúmenes de información y, sobre todo, que aceptará las metas
de la organización para la que trabaja ahora.
ALIENTAN LAS CUALIDADES:
Este
sistema fue muy útil para Japón cuando conquistó su crecimiento
económico, fundamentalmente, mediante la adopción de ideas generadas en
Estados Unidos y otros países industrializados, para mejorarlas y
producir artículos más prácticos y baratos.
Pero un número
creciente de líderes corporativos, educadores y otros se preguntan
ahora si estas cualidades en la época moderna son válidas; ahora es
cuando Japón tendrá que empezar a ganarse ideas propias.
El
desarrollo de la creatividad en los niveles más altos se complica aún
más por el escaso trabajo que realizan los estudiantes universitarios
en la mayoría de las instituciones de enseñanza superior de Japón.
LOS EDUCAN A SU ESTILO:
Dado
que los estudiantes son contratados por las empresas no sobre la base
de sus calificaciones, sino más que nada por la reputación de la
Universidad a la que fueron admitidos cuatro años antes, los jóvenes
tienen muy pocos incentivos para estudiar con verdadera intensidad, Y
las empresas privadas y ministerios gubernamentales, a su vez, dan por
supuesto que ellas darán a los estudiantes el adiestramiento que
necesitan para funcionar dentro de su organización.
Como
consecuencia de este sistema, hay quienes afirman que las ventajas que
tienen los egresados japoneses de la preparatoria sobre sus
contrapartes en el mundo que dan eliminadas en el caso de los alumnos
que terminan la universidad.
Esto se ha venido manifestado desde
el año de 1983, y parece ser que en las naciones latinoamericanas no
han podido hacer un esfuerzo en general para elevar el nivel educativo
de sus naciones y por consecuencia lógica una mayor proyección como
país, pues bien se te invita a que reflexiones ¿Dónde se encuentra la
situación educativa de mi país?.
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