| :: ¿Se puede maltratar sin pegar? |
Cada vez se tienen mas datos sobre un nuevo tipo
de violencia en el entorno domestico que, hasta ahora, era desaparecido
por los analistas.
El maltrato psicológico. La
reciente aparición de algunos estudios de gran repercusión sobre los
individuos, el llamado acoso moral ha suscitado una gran curiosidad por
parte de los científicos hacia los efectos de esta forma de agresión. El abuso psicológico ha sido definido por Walker
como el que incluye aislamiento, amenazas, degradación y administración
de drogas o alcohol. La agresión psicológica conyugal se
refiere a conductas verbales como insultos y conductas no verbales que
no van dirigidas al cuerpo de la pareja, por ejemplo golpear puertas,
destrozar objetos.
Pero, por encima de todo, debe quedar claro
que los términos físico y psíquico tienen sentido para determinar la
forma de conducta expresada más que las consecuencias producidas,
puesto que los actos físicamente agresivos producen daño tanto
psicológico como físico.
El maltrato psicológico se funda en una
mortificación del ser y no en un daño del cuerpo como el maltrato
físico. Se produce cuando un sujeto tiene el sentimiento de ser
sistemáticamente desalojado de un lugar simbólico, que él supone le
corresponde ocupar por derecho.
La mujer, principal víctima
Los
malos tratos psicológicos son un fenómeno viejo. Lo que resulta
novedoso es su denuncia como problema social. Los sufren mujeres de
todas las edades, grupos sociales y económicos, culturas y países. Su
gran incidencia, la gravedad de las secuelas, el alto coste social y
económico, y en especial la degradación que produce la violación del
derecho de las personas a ser tratadas como tales y al respeto que
merece toda existencia humana los convierten en una cuestión de gran
relevancia pública.
No son tan visibles ni manifiestos como
los físicos. De hecho, en muchas ocasiones la propia víctima no es
consciente de ellos hasta que sufre una agresión corporal, pero sus
consecuencias pueden ser más graves y duraderas en el tiempo.
Las
agresiones continuadas, tanto verbales como no verbales (el silencio,
la indeferencia, los gestos...), crean una relación siniestra de
dependencia entre el maltratador y la víctima. Ambos terminan
necesitándose. La víctima porque sola siente que no es nadie y el miedo
y la angustia la paralizan, y el maltratador porque se siente que es
alguien a través de la dominación que ejerce. La situación de
dependencia es tal que la víctima termina protegiendo y disculpando al
maltratador. Recorre hasta ahí un proceso destructivo en el que va
perdiendo la confianza en sí misma y la capacidad de respuesta, se va
anulando y va interiorizando que de allí no se sale y abandona toda
esperanza.
Poder asimétrico
En la raíz
de la violencia contra las mujeres se evidencia la asimetría de poder
que ha propiciado el sistema patriarcal y machista imperante, y que ha
llevado a un abuso con la persona más desfavorecida en este esquema, la
mujer. Por ello, los expertos inciden en no presentar el problema como
si fuera “de las mujeres”, ya que si bien son ellas quienes los sufren,
se trata de una dificultad de la que los varones han de ser conscientes
y deben trabajar por superarla.
El psicoterapeuta Luis Bonino,
especialista desde hace más de tres lustros en masculinidad y
relaciones de género, ha elaborado una clasificación que identifica
conductas para intentar conseguir la dominación:
- intimidación. - Toma repentina del mando: tomar decisiones sin consultar, monopolizar. - La apelación al argumento de la lógica y la “razón” para imponer ideas o elecciones. - La insistencia abusiva, a fin de obtener por agotamiento lo que desea a cambio de un poco de “paz”. - El control del dinero. - El uso expansivo del espacio físico. -
La maternalización de la mujer, es decir, la creación de condiciones
para que ésta dé prioridad al cuidado de las otras personas. - La manipulación emocional, que genera en la mujer dudas sobre sí misma y propicia sentimientos negativos y de dependencia. - Las descalificaciones que conllevan la indefensión. - La desautorización y desvalorización que generan sentimientos de inferioridad. - El paternalismo desde el que se trata a la mujer como si fuera una niña. - La falta de intimidad. - El distanciamiento. Las mentiras, el incumplimiento de promesas... - La autoindulgencia con la que elude el maltratador su propia responsabilidad. - El intento de generar lástima a través de comportamientos autolesivos o amenazas de suicidio.
Retrato de una mujer objeto de maltratos psicológicos
Síntomas y manifestaciones
- Dolores de espalda y articulaciones.
- Irritabilidad.
- Cefaleas.
- Insomnio.
- Fatiga permanente.
- Tristeza, ánimo deprimido y ganas de llorar sin motivo aparente.
- Ansiedad y angustia.
- Inapetencia sexual.
Actitud
- Sensación de vergüenza.
- Sentimiento de culpa.
- Temor generalizado.
- Mantenimiento de una mirada huidiza.
- Dejadez social y escasez comunicativa: explicaciones vagas y confusas.
Señales de alerta de conductas que evidencian o derivan hacia el maltrato psicológico (Según el psiquiatra Murphy y O’Leary ):
- Ignora los sentimientos de la pareja.
- Ridiculiza o insulta a las mujeres como grupo.
- Ridiculiza o insulta la mayoría de los valores, creencias, religión, raza, herencia o clase de la pareja.
- Utiliza su visto bueno, aprecio o afecto como castigo.
- Continuamente le critica, le insulta o le grita.
- Le humilla en privado y/o en público.
- Rechaza mantener relaciones sociales en su compañía.
- Controla el dinero y todas las decisiones.
- Rechaza compartir el dinero o que usted trabaje.
- No permite su acceso al dinero o a las llaves del coche u otros bienes.
- Con frecuencia le amenaza con abandonarla o dice que se va.
- Le amenaza con hacerle daño a usted o a su familia.
- Castiga o maltrata a los niños cuando está enfadado con usted.
- Amenaza con secuestrar o llevarse a los niños si usted lo abandona.
- Abusa, tortura, mata a los animales domésticos para hacerle daño.
- Le acosa con asuntos que él imagina que usted está haciendo.
- Le manipula con mentiras y contradicciones.
- Destruye los muebles, hace destrozos en las paredes o rompe útiles domésticos durante las discusiones con usted.
- Maneja armas de forma amenazante.
|
|
|
|
| |
Agregar a favoritos
Versión Imprimible Enviar a un Amigo
Compartir:

Más editoriales - A la caza legal de los usuarios en España de Kazaa y otros - Logra mayor eficiencia en tu trabajo - Consejos para evitar accidentes en el hogar - ¿Cómo crear presentaciones en PowerPoint impactantes? - Fertilización conceptos básicos
|