| :: Cómo ganarse el puesto de trabajo |
Las empresas saben que la fuente del éxito competitivo, tiene mucho que ver con las personas, por ello se preocupan de contratar siempre a las personas que entienden objetivamente más idóneas para ocupar determinadas funciones empresariales en un puesto de trabajo. De ahí nace una relación transaccional entre dos entes que se necesitan entre sí, empresa y trabajador y que intercambian conocimientos, tiempo, dedicación y hasta emociones a cambio de un salario y un proyecto profesional. Por tanto un nuevo trabajo es un encuentro trascendental en el que se producen sensaciones, se despejan expectativas y significa un punto de partida para una relación en la que el componente humano representa la clave pues, jamás puedes conseguirse el profesional sino se tiene antes a la persona.
A través de este artículo trataré de mostrar algunas pautas que pueden ayudar al lector que accede a un nuevo puesto de trabajo. Es importante dejar claro que un proyecto laboral, sigue las mismas tensiones que cualquier otra relación entre personas, se inicia con una etapa de observación, que es recíproca, todos observan a todos, los antiguos empleados mirarán al nuevo como un ‘bicho’ raro, lo escudriñarán, interrogarán y analizarán antes de aceptarlo a nivel personal. En este caso, el primer sentimiento es el recelo que despertará en sus colegas y que solo desaparecerá cuando demuestre lo que sabe hacer.
Somos lo que hacemos
Este dicho muy calvinista, tiene aquí mucha razón de ser. La segunda fase empieza y termina con el contacto personal, el aspecto físico, la actitud, la Inteligencia Emocional, todo ello puede facilitar o complicar una relación futura, la primera impresión es casi decisiva, es fácil aceptar lo que nos entra por los ojos y cuesta más dejarnos convencer sobre lo que no percibimos.
La última etapa se corresponde con la parte profesional y se desarrolla en la forma y el método de trabajo, la valoración dependerá de los resultados y sin duda el recién llegado que ha sido capaz de persuadir siendo eficaz siempre tendrá más facilidad que el que trate de imponer una forma de trabajo por buena que sea.
Las relaciones profesionales
Las relaciones con todo el mundo sean jefes, empleados o compañeros, deben ser abiertas, concretas y priorizando los aspectos profesionales. Es muy importante que desde el principio cada uno sepa a que atenerse, entendiendo que lo más importante es el bien de la empresa, y la empresa son todos.
En una dirección horizontal que se corresponde con la empresa futura, deben mantenerse relaciones de trabajo que faciliten la comunicación interna y la divulgación del conocimiento. Difícilmente tendrá apoyos espontáneos, deberá ganarlos situándose en el nuevo entorno, reconociendo los puntos favorables y aprovecharlos para realizar su función, los demás le seguirán después, seguro.
En una empresa todos los profesionales somos “huéspedes” estamos siempre en casa ajena, el puesto de trabajo se gana normalmente con eficiencia: hacer bien el trabajo garantiza la continuidad.
Ideas básicas que pueden ayudar a ganarse el puesto de trabajo son:
• Entender el puesto de trabajo, cuáles son las funciones, y qué se espera que hagamos. • Ser asertivo, saber conjugar todo lo que pensamos, decimos y hacemos con el trabajo que hacen los demás. • Hay que conocer los medios, de los que disponemos, saberlos utilizar sabiamente y dirigirlos a la finalidad de nuestro trabajo. Cuando se tiene un puesto de responsabilidad, las relaciones con compañeros y subordinados, deben ser ante todo claras, es bueno que todos sepan a que atenerse contigo de la misma forma que tu aprenderás a dejarte conocer, para que crean y apoyen lo que haces. • Con los jefes directos, lo mejor es no competir ni emular, ni siquiera intentar ganárselos. • Entiende bien tu trabajo y procura saber siempre si es reconocido. • Trata a tus subordinados con respeto, el mismo que deseas para ti mismo. • Un jefe no es el que manda sino el que dirige. • No hay que introducir muchos cambios desde el primer momento, pero SÍ debe notarse que hay alguien nuevo, ya que la gente siempre tiene la expectativa de la novedad y un nuevo profesional es una nueva esperanza, normalmente la gente piensa en positivo y concede un voto de confianza aunque sea inconsciente, pues siempre espera mejorar con lo que viene de fuera. • Si piensas cambiar algo, hazlo pero que se sepa porque lo haces, ya que si no obtienes la confianza de tus compañeros y/o colaboradores difícilmente podrás cambiar nada, ni mucho menos mantenerlo. No obstante hay que procuran no caer en los errores más frecuentes que acostumbran a ser:
• Imponer un sistema sin conocer la empresa en la que hemos empezado a trabajar. • Ser poco empáticos, no escuchar la opinión de los demás. • Desechar lo existente, solo porque no lo hemos hecho nosotros mismos • Utilizar un lenguaje excesivamente técnico para que los demás piensen que dominas un tema. Autor: Miquel Bonet, abogado y asesor de SELECT RR.HH ETT Fuente: www.infojobs.net
|
|
|
|
| |
Agregar a favoritos
Versión Imprimible Enviar a un Amigo
Compartir:

Más editoriales - Cómo conservar los clientes - Trece consejos para redactar la mejor carta de presentación - El rol trasformativo de los negocios en la cohesión social - Como subrayar libros de texto - Novedades de Abril de 2008
|