| :: ¿Viviendo con la diabetes? |
La diabetes es una enfermedad seria. No tiene cura, pero si se controla cuidadosamente el nivel del azúcar en la sangre, se pueden prevenir o retrasar las complicaciones de la enfermedad. El cuerpo del diabético no puede transformar adecuadamente los alimentos en la energía necesaria para las actividades diarias. El cuerpo transforma los alimentos en una forma de azúcar llamada glucosa que viaja por el torrente sanguíneo como “combustible” para alimentar las células. A veces se deposita en el hígado para usarse en el futuro. La insulina es una hormona que se genera en el páncreas y ayuda a las células a absorber la cantidad de glucosa que necesitan.
El diabético no fabrica ni utiliza correctamente la insulina y a consecuencia de eso, la glucosa se acumula en la sangre y provoca muchos de los síntomas de la diabetes tales como cansancio, pérdida de peso, sensación de hambre o sed, orinar frecuentemente y problemas de visión. Con el tiempo, la glucosa mal controlada provoca serios daños a la vista, los riñones, los nervios y al corazón.
Se están haciendo muchas investigaciones para descubrir exactamente qué produce la diabetes. La diabetes tiende a presentarse en grupos familiares, pero hay otros factores que aumentan el riesgo de desarrollar a diabetes. Por ejemplo, el sobrepeso y la vida sedentaria ponen en mayor riesgo a las personas que ya tienen un historial familiar.
Los tipos de diabetes
Entre el 5 y el 10 %, delas personas diagnosticadas con diabetes, tienen diabetes tipo 1, conocida anteriormente como “diabetes de comienzo juvenil” o “diabetes insulino-dependiente.” La diabetes tipo 1 aparece generalmente en niños, adolescentes y adultos menores de 30 años y surge cuando el sistema inmunológico ataca a las células del páncreas que producen insulina. Para sustituir la insulina que el cuerpo no puede producir se necesita lo siguiente: un tratamiento permanente de insulina, un programa de ejercicios y una dieta controlada.
Cerca del 90 % de los casos de diabetes en los Estados Unidos es diabetes tipo 2, que es más común en las personas mayores de 40 años. La diabetes tipo 2 aparece cuando las células no utilizan la insulina correctamente y el páncreas no produce suficiente insulina. La diabetes tipo 2 está vinculada con la obesidad, con la falta de actividad y con factores genéticos y étnicos. Los afroamericanos, hispanos, indígenas y algunos asiáticos y polinesios tienen alto riesgo de contraer diabetes tipo 2.
Al comienzo de la enfermedad, muchas personas con diabetes tipo 2 pueden mantener sus niveles de glucosa casi normales controlando el peso, haciendo ejercicio y siguiendo un buen régimen alimenticio. Con frecuencia, las personas con diabetes tipo 2 deben tomar medicamentos en forma de pastillas para controlar la glucosa, mientras que otras personas pueden necesitar además insulina.
Los niveles de glucosa muy altos (hiperglicemia) o muy bajos (hipoglicemia) pueden ocasionar serias emergencias médicas. Los diabéticos pueden entrar en coma diabético cuando el nivel de azúcar en la sangre sube demasiado, y cuando baja demasiado también pueden perder el sentido. Los diabéticos deben reconocer los síntomas de peligro de la hipoglicemia y saber qué hacer si ocurre algún problema. La diabetes también puede provocar complicaciones a largo plazo tales como accidentes cerebro vasculares (derrame cerebral), ceguera, enfermedad cardíaca, falla renal, gangrena y daño al sistema nervioso. Los estudios han indicado que el control estricto de la glucosa ayuda a retrasar o a prevenir estas complicaciones.
Los Síntomas
Algunos diabéticos se sienten con poco ánimo o tienen síntomas que pueden pasar desapercibidos. Otros tienen síntomas tales como sed, orinar frecuentemente, pérdida de peso, cansancio, vista borrosa, infecciones cutáneas, y sus heridas y magulladuras se demoran en sanar. Se debe comunicar al médico inmediatamente si estas complicaciones se presentan.
Cómo Detectar la Diabetes
El médico puede detectar los primeros síntomas de la diabetes tales como azúcar en la orina o demasiada azúcar en la sangre en un examen rutinario. A veces se descubre la dolencia por medio de un análisis de tolerancia a la glucosa que mide el nivel de glucosa en la sangre antes y durante intervalos pre-establecidos después de beber un líquido azucarado. Los estudios han demostrado que hay un cierto aumento en el nivel de glucosa con la edad. Este incremento se debe al aumento de peso, especialmente cuando se concentra alrededor de la cintura.
Tratamiento
La diabetes no se puede curar, pero se puede controlar. Un buen control exige una combinación cuidadosa de un régimen alimenticio, ejercicios, control del azúcar en la sangre y medicamentos. Los pacientes con diabetes tipo 1 controlan los niveles de azúcar con inyecciones de insulina y mediante un autocontrol frecuente de la glucosa. Los pacientes con diabetes tipo 2 generalmente controlan el nivel de azúcar con medicamentos en forma de tabletas. Algunos casos requieren inyecciones de insulina para mantener la diabetes tipo 2 bajo control.
El régimen alimenticio es muy importante para bajar el nivel de glucosa en la sangre. Al considerar una dieta, el médico estudia el peso y las actividades físicas diarias del paciente. Para los pacientes con exceso de peso, un plan para perder peso es imprescindible para poder controlar adecuadamente los niveles de glucosa en la sangre. El médico puede facilitarle una lista de alimentos para ayudarle a establecer su plan alimenticio.
El ejercicio es muy importante porque ayuda al cuerpo a quemar parte del exceso de glucosa en forma de energía. Participar de un programa regular de ejercicios ha demostrado ser eficaz en mejorar el nivel de glucosa en las personas de la tercera edad. El médico puede ayudarle a planificar un programa de ejercicios que combine las necesidades dietéticas, farmacológicas y la salud.
Las medicinas pueden no ser necesarias para la diabetes tipo 2, si se puede lograr un buen control sólo con dieta y ejercicios. Pero cuando estas medidas no funcionan, se pueden recetar medicamentos vía oral, insulina o una combinación de ambos. Los pacientes que normalmente estén bien sin medicamentos deberán tomarlos durante las enfermedades graves.
El cuidado de los pies es muy importante para los diabéticos, pues la enfermedad puede disminuir la irrigación de sangre a las extremidades y disminuir la sensación en los pies. Los diabéticos deben inspeccionar sus pies todos los días para ver si tienen algún enrojecimiento o área caliente. Se debe informar inmediatamente al médico o podiatra cualquier presencia de heridas, ampollas, grietas en la piel, infecciones o callosidades.
El cuidado de la piel es muy importante porque los diabéticos pueden sufrir más lesiones o infecciones y por ello deben proteger su piel manteniéndola limpia, usando lociones hidratantes para la piel. También es importante tratar las cortadas y magulladuras.
Los dientes y las encías necesitan atención especial para evitar infecciones serias. Los diabéticos deben informar al dentista sobre su dolencia y hacerse chequeos regulares.
Auto Ayuda
La diabetes es una enfermedad que requiere esfuerzo personal. Las personas que siguen los pasos necesarios para controlar su diabetes pueden influenciar enormemente en su salud. Si es diabético, mantenga un régimen alimenticio, controle su nivel de azúcar, haga ejercicios con regularidad, tome los medicamentos que le han recetado y tome decisiones saludables en cuanto a su estilo de vida. El control estricto de la glucosa es su mejor defensa contra las complicaciones serias de la diabetes.
Fuente: Niapublications.org
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