¿Qué es el Plan NAOS contra la obesidad?

El plan NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) ha sido desarrollado por el Ministerio de Sanidad y Consumo en colaboración con otras instituciones.

Nos centraremos especialmente en aquellos aspectos que más nos afectan y en los que más podemos hacer por nosotros mismos. Puede ser útil conocerlo para los que desean adelgazar o no engordar.

Introducción

Esta iniciativa, que ha sido desarrollada por la Agencia de Seguridad Alimentaria, “no se trata de una campaña puntual sino de una estrategia que se prolongará en el tiempo, con medidas legislativas que impacten a la población y cambien su estilo de vida”, según palabras de la propia María Neira, Presidenta de la Agencia.

Desde luego, parece un acierto que la Administración no pretenda un mero objetivo a corto plazo (adelgazar), para que luego la gente se olvide del tema y vuelva a la situación anterior, sino que busca un cambio en el estilo de vida de los españoles, es decir, cambiar los hábitos para lograr de forma permanente reducir la obesidad y mejorar nuestra salud.

Dado que España es uno de los países de Europa más afectados por la obesidad, este plan intenta poner freno a esta situación, que se está convirtiendo en uno de los principales problemas de salud para el país, si no el primero: diabetes, hipertensión, apnea del sueño (causa de accidentes de automóvil), riesgo cardiovascular, cáncer, dislipemia y otras muchas enfermedades se provocan o agravan a causa de la obesidad. El resultado de todo ello es una sensible disminución de la esperanza de vida para quien la sufre.

El objetivo de la estrategia NAOS es invertir esta tendencia mediante una alimentación adecuada y un aumento de la actividad física. Para ello, se actuará en los siguientes ámbitos: familiar y comunitario, escolar, empresarial y sanitario.

Según el doctor Basilio Moreno, Presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, “un abordaje integral de la obesidad y con estrategias centradas a medio plazo ofrece unos óptimos resultados”. Este experto afirma que pérdidas moderadas de peso, pero mantenidas en el tiempo, permiten prevenir importantes enfermedades.

También resalta la importancia en esta lucha de las cosas “sencillas y cotidianas, como evitar el ascensor, andar veinte minutos, y mantener una dieta saludable y equilibrada, sin hacer régimen”. Los dos pilares básicos en la lucha contra la obesidad son una correcta alimentación y una adecuada actividad física. Ambas se pueden completar con otras iniciativas en diversos campos.

Recomendaciones en nutrición

Las recomendaciones del plan NAOS en materia nutricional, se resumen en el siguiente decálogo:

1. Incluir en la dieta la mayor variedad posible de alimentos, para garantizar que ingerimos todos los nutrientes necesarios.
2. Los hidratos deben ser la base de la alimentación y representar entre el 50 y el 60 % de las calorías: pan, pasta, arroz, patatas, legumbres…
3. Las grasas no deben superar el 30 % de las calorías. Además, debe reducirse el consumo de grasas saturadas y ácidos grasos trans.
4. Las proteínas deben aportar entre el 10 y el 15 % de las calorías diarias, debiendo combinarse proteínas de origen animal y vegetal.
5. Deben consumirse al menos cinco raciones diarias de frutas, verduras y hortalizas. Aproximadamente, 400 gr./día.
6. Moderar el consumo de azúcares simples: golosinas, dulces, refrescos…
7. Reducir el consumo de sal a menos de 5 gr./día, incluida la contenida en los alimentos. Y preferentemente, que sea sal yodada.
8. Beber entre uno y dos litros de agua al día.
9. Realizar desayunos completos, que incluyan lácteos, cereales y frutas.
10. Involucrar a todos los miembros de la familia en las actividades relacionadas con la alimentación: comprar, decidir el menú, cocinar… Todos debemos estar concienciados de la importancia de una nutrición correcta.

Recomendaciones en actividad física

El sedentarismo es, junto a una alimentación incorrecta, la otra gran causa de obesidad en las sociedades desarrolladas. Conseguir un aumento de la actividad física que nos ayude a luchar contra la obesidad, pasa por los siguientes puntos:

  1. Debemos elegir el tipo de actividad que más se adapte a nuestras preferencias, circunstancias y edad. Quizá no podamos hacer media hora diaria de natación por falta de tiempo o una piscina cercana, pero sí ir a pie a nuestro trabajo. La actividad física debe ser algo que nos divierta, no una obligación fastidiosa.
  2. Conviene restringir a nuestros hijos, y a nosotros mismos, las actividades sedentarias (televisión, videojuegos, ordenador…) y fomentar aquellas que supongan actividad física. Además de luchar contra la obesidad desde pequeños, inculcaremos en ellos hábitos más saludables. Como ventaja añadida, estarán menos expuestos a la publicidad de ciertos productos perjudiciales, como “chuches”, bollos, etc..
  3. La actividad física debe ser a diario, no sólo los fines de semana. La OMS recomienda 30 minutos al día de ejercicio moderado, como caminar a paso ligero

Otras iniciativas

Con independencia de diversas actuaciones que realice la Administración en distintos ámbitos (fabricantes, colegios, sanitarios), nosotros podemos realizar otras iniciativas que complementen a las que ya hemos visto anteriormente, de cara a luchar contra nuestra propia obesidad y la de nuestros hijos:

  • Eduquemos a nuestros hijos en materia de alimentación. Hay que enseñarles que es preferible una manzana a un bollo, y explicarles por qué. Seamos críticos con la publicidad de estos productos y prevengámosles contra las máquinas expendedoras. También nosotros debemos tomar nota.
  • Vigilemos los menús de los comedores escolares y convenzamos a nuestros hijos de que coman de todo. Debemos estar informados de lo que han comido en el colegio para poder complementar en casa su alimentación, si es necesario.
  • Leamos los envases. Los fabricantes se han comprometido a cambiar ciertos ingredientes en sus productos: menos sal en el pan, grasas más saludables, menos sodio… nos beneficiaremos a nosotros mismos, y además premiaremos a estos fabricantes comprando sus productos.
  • Restaurantes. El sector de la restauración se ha comprometido a seguir, a lo largo del presente año, ciertas directrices incluidas en la estrategia NAOS: facilitar el consumo de frutas, ensaladas y verduras, información nutricional y calórica de sus platos, reducción de grasas saturadas, reducción de raciones, etc. Seamos críticos y escojamos aquellos establecimientos que mejor cumplan estos compromisos. Nuestra salud saldrá ganando.
  • Acudamos al médico para controles periódicos de nuestro estado de salud, especialmente en lo relativo a la obesidad, diabetes, hipertensión, colesterol, etc. El sector sanitario, por su parte, se ha comprometido a poner especial atención en la detección y encauzamiento adecuado de estos problemas.

Autor: Carlos Pérez de Arenaza
www.adelgazar.net

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