| :: Primeros auxilios: Fiebre |
La fiebre es una reacción del cuerpo ante un microorganismo o agente tóxico y aunque es benéfica, se debe controlar por las molestias que ocasiona La fiebre no es una enfermedad, sino una señal de alarma del organismo ante la presencia de un agente infeccioso. Es un mecanismo de defensa que inhibe el crecimiento de células malignas y la multiplicación de los microorganismos, al mismo tiempo que disminuye la producción de toxinas producidas por éstos. Sin embargo es importante controlar la fiebre para que con ella disminuyan también los malestares que genera el aumento de temperatura en el cuerpo y los efectos que puede llegar a tener, como son la deshidratación, escalofríos, delirios y convulsiones que aunque se presentan en muy pocos enfermos, generalmente no producen daño cerebral como se pensaba anteriormente.
Cuándo hay fiebre debemos:
- Identificar la causa que la provoca para administrar el antibiótico adecuado.
- Destapar lo más que se pueda al enfermo, dejándolo solamente con ropa ligera.
- Poner compresas de agua casi fría en la frente y nuca y si es necesario bañarlo con agua tibia y frotando suavemente su cuerpo con una esponja.
- Administrar agua, jugos y caldos constantemente y poco a poco, sobre todo si hay vómito o diarrea.
- Administrar un antipirético recetado por el médico y evitar las aspirinas para prevenir el síndrome de Reye.
Es muy fácil saber cuando la temperatura está alta, porque al tocar la frente, el cuello y estómago estos se sienten calientes. Sin embargo para comprobar qué tantos grados ha subido es necesario utilizar un termómetro.
El termómetro es un instrumento de cristal que contiene una graduación y mercurio, que reacciona con el calor. Hay que localizar el lugar en donde se observa el mercurio y abatir el termómetro para hacer descender su nivel. Ahora existen termómetros muy confiables y fáciles de usar, ya que se coloca el dispositivo en la oreja del niño o niña e inmediatamente marca la temperatura existente. Pero si no se cuenta con ellos, se pueden utilizar los termómetros convencionales.
En niños menores de 1 año, el termómetro que es corto, se introduce suavemente en el ano durante 2 minutos y en menores de cinco años, se coloca bajo la axila durante 4 minutos. Si al revisar la línea el mercurio sobre pasa los 37.2° es que el niño tiene fiebre.
Cuando el niño es mayor de 5 años la temperatura debe tomarse en la boca, debajo de la lengua o de lado, con la boca cerrada, no entre los dientes y evitando que este sea mordido, se debe dejar entre 2 y 3 minutos.
Fuente: esmas.com
|
|
|
|
| |
Agregar a favoritos
Versión Imprimible Enviar a un Amigo
Compartir:

Más editoriales - ¿Que se entiende por violencia intrafamiliar? - La violencia - ¿El Webmaster una labor en extinción? - Como elaborar composta - Cómo prepararse para trabajar
|