| :: Alimentos fritos y cáncer de seno |
Las mujeres que tienen una ingesta más alta de ácidos grasos trans (el tipo de grasa que se halla en la margarina, las galletas y los alimentos fritos) pueden tener un riesgo mayor de cáncer de seno comparadas con las que tienen, niveles bajos de ácidos grasos poliinisaturados, encontrados en el aceite de pescado y el de linaza.
Las mujeres con una mayor ingesta de ácidos grasos trans tuvieron tres veces más riesgo de padecer cáncer de seno que aquellas con niveles altos de ácidos grasos poliinsaturados. Sobre el cancer de seno
El cáncer de seno es uno de los fantasmas más reales que enfrenta la mujer y pese a que existen ciertos riesgos comprobados que predisponen a algunas a desarrollar la enfermedad, el 75 por ciento de las mujeres a las que se les detecta el mal no presenta ninguno de los riesgos conocidos.
Dentro del seno hay glándulas que producen y segregan leche después de que una mujer tiene un bebé. A las glándulas que producen la leche se les llama lóbulos y los tubos que las conectan al pezón se llaman conductos. El seno en sí está constituido por lóbulos, conductos y tejido adiposo, conectivo y linfático.
Si las células del cáncer del seno llegan a los ganglios linfáticos de la axila, pueden seguir creciendo y hacer que los ganglios se inflamen. Cuando las células cancerosas llegan a estos ganglios, también tienen más probabilidades de propagarse a otros órganos del cuerpo.
Clases de tumores
Hay varios tipos de tumores del seno. La mayoría son benignos, es decir, no son cancerosos. Estas protuberancias (masas o bultos) son causadas con frecuencia por cambios fibroquísticos. Los quistes son bolsas llenas de líquido, y la fibrosis se refiere a la formación de tejido conectivo o tejido cicatricial.
El cáncer del seno implica la presencia de tumores malignos. A continuación se presentan algunos términos que describen los tipos más comunes de cáncer del seno:
1. Carcinoma ductal in situ (DCIS, por sus siglas en inglés): Éste es el cáncer del seno en sus primeras etapas (etapa 0). Está confinado a los conductos. Cerca del 100% de las mujeres con cáncer en esta etapa se pueden curar. La mejor forma para detectar un carcinoma ductal in situ es con una mamografía.
2. Carcinoma ductal infiltrante (o invasivo) (IDC): Este cáncer se inicia en un conducto mamario y al atravesar la pared del conducto, invade el tejido graso del seno. De ahí se propaga a otras partes del cuerpo. El carcinoma ductal infiltrante es el tipo más común de cáncer del seno. Es responsable de alrededor del 80% de los casos de cáncer del seno.
3. Carcinoma lobular in situ (LCIS): Un tumor que no se ha propagado más allá del área en que comenzó se llama in situ. Aunque no es un cáncer verdadero, el carcinoma lobular in situ aumenta el riesgo de una mujer de desarrollar cáncer más tarde. Por este motivo, es importante que las mujeres con carcinoma lobular in situ se hagan un examen físico dos o tres veces al año, así como una mamografía todos los años.
4. Carcinoma lobular infiltrante (o invasivo) (ILC): Este cáncer comienza en las glándulas mamarias (lóbulos). Puede propagarse a otras partes del cuerpo. Entre el 10% y el 15% de los tumores cancerosos del seno son de este tipo.
Fuente: Con tu salud
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