| :: Gestión de la diversidad en el siglo XXI |
La Gestión de la Diversidad será el aspecto de negocio más relevante de las empresas a medida que establecen como objetivo lograr mayores niveles de creatividad, innovación, eficacia y sostenibilidad, en los escenarios globales cada vez más diversos. Escenarios en los que las personas se mueven y llevan consigo su comportamiento cultural, cambiando así la tipología de las ciudades y regiones a las que emigran para crear comunidades cada vez más diversas. El futuro ya ha empezado. Las decisiones que se toman hoy se implementan en unos escenarios muy diferentes. De ahí la importancia crítica de pronosticar y aprovechar las tendencias que van a condicionar a las personas y a las empresas en su posicionamiento en el horizonte de los próximos 10/15 años.
De inmigración a movilidad
Diferentes culturas, religiones, estilos de vida, modelos de gobierno y de economía, todo coexiste en un mundo único donde la movilidad de las personas será la característica dominante en esta nueva era. Barreras cada vez más transparentes facilitarán la movilidad de personas en busca de calidad de vida, conocimiento, salud, oportunidades de negocio, tecnología.
Datos elocuentes: hay más estudiantes extranjeros en los MBAs de las escuelas de negocios que en los centros de estudio locales. Los "call centers" se instalan en la India. La medicina alternativa crece tres veces más que la convencional. Nokia ha montado un centro de investigación en China.
Y a medida que se mueven, las personas llevan consigo su comportamiento social y su cultura. Las personas están transformando el mundo de culturas contenidas en regiones de origen, a un crisol de conocimiento y comportamiento diverso que crea el desarrollo que hoy tiene la humanidad.
Gobernabilidad
China, India y los países Islámicos emergen como nuevos centros de poder para un nuevo equilibrio del statu quo conocido. Se desarrollan sobre la base y principios que responden a sus tradiciones culturales, en vez de según la reglas democráticas y los valores sobre los que se ha basado el proceso dominante.
Por ello establecerán alianzas con instituciones y empresas que cada vez más deslocalizarán su producción y servicios. Interactuar con estos nuevos centros de poder, requerirá conocimiento, entendimiento, gestión de las diversidades, objetivos que sólo pueden lograrse a través de personas que tienen el mismo perfil diverso de los nuevos interlocutores; y que sepan elaborar un mapa cultural y crear puentes de entendimiento entre las diferentes culturas.
Tecnología
Estados Unidos y Europa dejarán de ser los únicos centros líderes de referencia para el desarrollo tecnológico. Habrá grandes bolsas en China e India de investigadores que revitalizan la Investigación y la innovación ( I+i ) a partir de nuevas perspectivas y formas de pensar. Nuevamente son las personas el motor del nuevo desarrollo con sus nuevas competencias, habilidades y estructura mental.
Femenino
Si el siglo XX se puede identificar como la era de la Tecnología, el siglo XXI será femenino. El 52% de la población mundial son mujeres, en la Unión Europea hay más mujeres que hombres con títulos universitarios, hay más doctoras, juezas y empleadas de las administraciones públicas. Dos de cada 3 nuevas empresas las montan mujeres que crean más del 70% de los nuevos puestos de trabajo; la mujer es responsable del 80% de la decisión de compra de productos y servicios; es cuidadora de los niños y mayores en la unidad familiar.
Ciudadanía corporativa
Sólo hay 100 corporaciones que realmente operan en el mundo de forma global. Usan el mundo como un mercado único para investigar, buscar recursos, producir, vender y gestionar finanzas: aprovechando las ventajas que cada diferente región ofrece para optimizar su gestión. Pero la economía se moverá hacia empresas más ágiles y pequeñas.
Regiones emprendedoras
En el siglo XIX las empresas establecían sus sedes cerca de los recursos naturales y materias primas claves para sus negocios. En el siglo XX las empresas escogieron sitios claves para la logística y distribución, así como la cercanía a los clientes. En el siglo XXI las organizaciones decidirán su localización por los perfiles diversos y capacitación de las personas, críticos para sus negocios. Las regiones competirán por el talento diverso para ser "ciudades de referencia preferidas para vivir, trabajar e invertir."
De la Igualdad a la Diversidad
La realidad es que la Gestión de la inclusión de la Diversidad emergerá como un imperativo empresarial. Y sólo las empresas –da igual su tamaño- que logren integrar la inclusión de la Diversidad como política y ética clave en su proceso, podrán sobrevivir en los futuros escenarios altamente diversos.
Fuerza laboral diversa
En la actualidad es preciso reconocer que las personas tienen perfiles y necesidades diversas (no sólo en género y raza), sino también en la cultura, nacionalidad de origen, edad, orientación sexual, discapacidad, nivel de competencia profesional, habilidades personales, estatus familiar y dependientes; estilos de liderazgo, de toma de decisión y comunicación. La inclusión, y no la segmentación de la personas por sus diferencias en la organización, será la responsable de generar creatividad, innovación y eficacia. La satisfacción en el lugar de trabajo resultará en una población laboral más productiva.
El patrón tiempo será obsoleto
El tiempo no será una medida del trabajo, sino un activo a gestionar. Medir a las personas por sus resultados y no por el tiempo de presencia que están en el lugar de trabajo, cambiará por complemento los valores, estructura y definición de lo que son las empresas y los negocios hacia el futuro. El uso social y profesional del tiempo se convertirá en una ciencia que va a dar soporte al compromiso y la eficacia corporativa.
Cambio demográfico
La nueva estructura de la población traerá una transformación del comportamiento e instruirá la nueva legislación a medida que el género y la edad se convierten en factores clave de la sosteniblidad social y económica. El sistema no puede permitirse el lujo de prescindir de la contribución de la mujer… en ninguna parte del mundo, tanto en el ámbito social como en el profesional y en el escenario político. La edad no será condicionante para la jubilación, a medida que las empresas no puedan permitirse perder el valor acumulado de la "experiencia" y quedarse sólo con el conocimiento joven.
El sistema de seguridad social y Estado de bienestar deberá re-inventar el modelo para atender la nuevas necesidades y contribuciones de la masiva población que envejece, de los jóvenes y mujeres que exigen nuevas fórmulas de trabajo, de los nuevos residentes que vienen de otros países con sus hábitos y cultura social y laboral.
La persona como eje
El horizonte de los próximos 15 años tendrá su eje en la persona. Requiere un nuevo contrato social y una profunda reflexión sobre el compromiso hacia la humanidad, los derechos, la equidad y la responsabilidad. Un proceso incluyente de personas con perfiles diversos que conforman la comunidad global, con respeto hacia sus culturas y competencias específicas. Todos contribuyendo desde sus diferentes perspectivas, será la clave para la creación de un futuro sostenible…. tanto para las empresas como para la sociedad.
Extracto del articulo La gestión de la diversidad es el gran reto del siglo XXI de Myrtha B. Casanova es Fundadora del Instituto Europeo para la Gestión de la Diversidad. Barcelona, España. Fuente: www.tendencias21.net
|
|
|
|
| |
Agregar a favoritos
Versión Imprimible Enviar a un Amigo
Compartir:

Más editoriales - Levantar el ánimo con ejercicios - La luz para aliviar la depresión - ¿Como funciona la dirección estratégica? - ¿Cómo saludar? - Aprender un lenguaje de programación en 15 pasos
|