La filosofía de calidad se entiende sobre la base transitoria del ser humano en esta vida, que lo lleva a requerir educación y capacitación permanente para trascender, también se relaciona con ciertos valores como el honor, los hábitos, la honradez y la humildad. La cultura, como creación esencialmente humana, producto de la existencia social de los hombres, facilita la socialización la integración comunitaria, la identidad nacional, sus elementos universales y particulares dotan de identidad y sentido de pertenencia al individuo. También la permanencia de elementos valiosos que unen al hombre en sociedad y el reemplazo de algunos de ellos por otros que impulsan la innovación y el avance. En este sentido, todas las formas de organización social que ha logrado construir cada sociedad están condicionadas fuertemente por valores y concepciones culturales. Tales formas organizativas incluyen sistemas de reconocimiento y castigo, aprobación y rechazo, de aquello que se considera bueno y de lo indeseable. Por eso las culturas influyen tanto en los patrones de comportamiento, si bien esas valoraciones no siempre son duraderas. En todo caso los elementos de una cultura tienden a desaparecer cuando dejan de cumplir su función original cediendo su sitio a otros más efectivos. Este hecho recibe el nombre de maleabilidad cultural, y se define como la posibilidad real de trasformar las formas de vida según valores deseables en la relación a la voluntad y la necesidad del hombre. Esto se consigue mediante la práctica educativa, entendida como proceso cultural que ha estado al servicio de la humanidad en todo momento para conservar lo valioso y para suplir lo que no se acepta como tal. Así, tradición y cambio, estabilidad y progreso, se convierten en rasgos naturales de la vida cultural.
En cuanto a las formas organizativas relacionadas con la calidad, en ellas pueden identificarse también factores culturales, tipos de comportamiento, tradiciones, patrones valorativos. Esos componentes abarcan desde los aspectos más formales de normas de actuación hasta las expresiones más espontáneas del personal, que originas las características típicas que diferencian a las organizaciones o empresas, ahora bien, cómo se distingue una cultura de calidad en una determinada organización del trabajo por formas de comportamiento colectivo en las que predominan los siguientes valores y preocupaciones:
1º. Un alto compromiso del personal por desempeñar muy bien su trabajo.
2º. Desempeñar muy bien el trabajo significa cumplir con los requerimientos preestablecidos para satisfacer, siempre, al cliente o al usuario de la organización, tanto interno como externo.
3º. Las actitudes de colaboración y ayuda se reconocen como valiosas, disminuyendo la competencia destructiva.
4º. Cada colaborador tiene una clara conciencia de su trabajo, como parte esencial de todo proceso de la empresa.
5º. El personal ha aprendido que es mejor prevenir errores que corregirlos continuamente.
6º. El personal comparte la idea de que las necesidades de los clientes o usuarios cambian constantemente., por tanto, los requerimientos del trabajo también deberán cambiar en un proceso de mejoramiento continuo.
7º. El personal y los puestos de mando establecen relaciones de confianza y sinceridad y mantienen siempre abiertas las puertas para la participación y el diálogo.
8º. El personal está satisfecho en sus necesidades materiales y psicológicas y se siente estimulado a colaborar creativamente en el desempeño de su labor.
9º. Las actitudes ante el cambio en los procesos productivos son abiertas y permiten el análisis racional que ayude a asimilar dichos cambios.
10. Existe una importante identificación del personal con la organización, que se reconoce como fuente de trabajo y de satisfacción.
Una cultura de calidad puede ser creada si se aprende lo necesario para satisfacer plenamente las necesidades de los clientes o usuarios de una organización. Es un método re .educativo que genera habilidades y actitudes para volver productivo y eficaz
El trabajo. Se trata de un proceso paulatino que en los mejores casos requiere de cinco a siete años para mostrar resultados, pues efectuar cambios sólidos en la conducta precisa tiempo.
Una idea que suele presentarse como resistencia a los procesos de mejoramiento de la calidad es que hacer las cosas bien cuesta más trabajo y esfuerzo que hacerlas mal o regularmente bien. Esto es incorrecto., pero lo difícil es cambiar las actitudes. Por eso lo mejor es instaurar un proceso educativo que incluya objetivos de cambio de actitudes que a su vez se reflejen en cambios de comportamiento. Desde esa perspectiva hace falta cumplir los siguientes requisitos...
- Primero., la administración debe estar convencida y comprometida con la filosofía de calidad, de tal modo que la lleve a convencer y comprometer a todo el personal de la organización. Esto requiere un profundo proceso participativo.
- En segundo lugar... tanto la alta administración como los puestos de mando han de asumir un liderazgo activo para impulsar con su ejemplo el proceso de lograr calidad siempre en todo el trabajo.
- En tercer lugar., la administración debe abrir los canales de comunicación en todo sentido, sobre todo de arriba abajo, a fin de conocer siempre lo que pasa en el trabajo y cómo se está avanzando hacia la calidad.
- En cuarto lugar, y desde el inicio del programa para la calidad., todo el personal debe tener claro que no sólo se intenta mejorar la productividad, también se pretende lograr calidad de vida en el trabajo. Esto implica la posibilidad de satisfacer mejor sus necesidades y la oportunidad de desarrollarse profesionalmente en la organización.
- En quinto lugar...la administración debe promover activamente la definición clara de qué es calidad en todos los aspectos, además de hacerlo respecto a sus productos y servicios. En este contexto cobra especial relevancia la compresión profunda por parte de todo el personal de las relaciones cliente.proveedor en el interior de la organización.
Además deben considerarse otros elementos; sensibilización individual y de grupo, y toma de conciencia lo primero tiene que ver con una filosofía de la calidad, con una filosofía de práctica diaria de valores, con la mejor manera de buscar un cambio para mejorar. La filosofía de calidad se entiende sobre la base transitoria del ser humano reen esta vida, que lo lleva a requerir educación y capacitación permanente para trascender. , también se relaciona con ciertos valores como el honor la congruencia entre lo que se dice y se hace, los hábitos reemplazar los que estorban por otros provechosos , la honradez intentar mejorar la organización a tráves de la confianza que surge del ejercicio de la verdad y la humildad entender lo que cada uno hace como producto de grupo .Dicha sensibilización reclama reflexionar sobre el entorno interno y externo en que se desarrolla la organización y conocer los cambios producidos por el desarrollo científico, tecnológico, económico y social .
Sobre esa base ocurre la toma de conciencia... aceptar honesta y responsablemente la situación en que se encuentra el individuo, la organización donde labora, con respecto a la situación deseable según la filosofía de calidad. Asumir el compromiso de vivir para ser mejor cada día del resto de la vida, en el logro y progreso de una cultura de calidad en la propia persona, en la familia en el trabajo y, obviamente, en la propia cuidad, el estado, la nación, la aldea global.
En fin, se trata de contar con una filosofía de calidad y un conjunto de valores, de vivir ambos a través de una conciencia originada por una sensibilización individual y de grupo, de buscarse una mejora personal desde la propia voluntad asumiendo el reto y sus consecuencias de cambiar el género de vida prevaleciente hasta entonces.
El siguiente paso consiste en implantar un sistema integral de calidad. Los componentes básicos de estos sistemas, en general, tienen que ver con la satisfacción del cliente, con el liderazgo, con la planeación estratégica y operativa, con la administración y el desarrollo de los recursos humanos, con un sistema de información y análisis, y con los resultados que se obtienen en procesos, productos y servicios.
Aunque en el medio educativo se tiene cierta reticencia a hablar de clientes y proveedor, porque se circunscribe dicha relación a un ámbito estrictamente empresarial, el cliente debe ser entendido como toda persona a quien yo tengo que entregarle algo y al proveedor como alguien que tiene que entregarme algo, dentro de una relación convenida. De acuerdo con este esquema, la cultura de calidad puede permitir que se mejoren los productos o servicios de que trata cada relación.
Cambio de actitudes hacia la calidad educativa
Requisitos
1. Convencimiento y compromiso con la filosofía de Calidad Total.
2. Liderazgo activo
3. Apertura de canales de comunicación.
4. Además de mejorar la productividad, se busca conseguir calidad de vida en el trabajo.
5. Definición clara y extensiva de calidad; comprensión por parte del personal.
6. Sensibilización individual y de grupo; toma de conciencia.
Autor: José Carmen Muñoz García. Fundador del portal educativo ConocimientosWeb.net
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