Consejos para cuidar a un enfermo en casa

En ocasiones nuestros familiares más próximos se ven forzados a permanecer en cama, ya sea por unos días, unas semanas, o una larga temporada, como consecuencia de alguna enfermedad más o menos grave. Normalmente es la propia familia la que se encarga de sus cuidados, ya sean los padres, en el caso de que enfermen los niños, o los hijos, en el caso de que enfermen los padres ya ancianos.

La habitación del enfermo

  • Puede ser el propio dormitorio del enfermo o se puede acondicionar cualquier otra habitación con tal que éste se encuentre cómodo y que la persona encargada de su cuidado también lo este.
  • La habitación debe estar bien ventilada y tener buena luz, así como una temperatura moderada. Junto a la cama, el enfermo deberá contar siempre con una mesilla con vasos de zumo o agua, así como una lamparilla y material de lectura, libros, revistas, etc., y una radio o televisión, así como cualquier otro entretenimiento que él pueda realizar.
  • En caso de que el enfermo se pueda levantar de la cama, la habitación deberá contar también con una butaca cómoda y un orinal, si no puede desplazarse el sólo hasta el cuarto de baño.
  • Si el paciente ha de permanecer mucho tiempo en cama, sería conveniente utilizar protectores de piel de cordero o almohadillas gomaespuma, con el fin de evitar posibles úlceras en las zonas de mayor riesgo.

Tips para el cuidador

  • Informarse sobre La enfermedad del paciente, su tratamiento más adecuado, los síntomas de que el paciente pueda empeorar, las características y duración de la dependencia del paciente
  • Mantener una relación estrecha, respetuosa y recíproca con el equipo médico.
  • Informarse sobre qué ayudas puede recibir instituciones públicas o privadas, ayuda a domicilio, centros de día, voluntarios, residencias asistidas o no, amigos, familiares.
  • Llevar SIEMPRE una lista de TODOS los medicamentos, dosis, cuando y cuantas veces al día se toman, y para qué sirve cada uno. También son útiles los pastilleros organizadores semanales, que se preparan una vez por semana con toda la medicación.
  • Ayudar a que el enfermo tenga una dieta adecuada a su enfermedad, incluyendo el control de los líquidos que puede tomar (cantidad y calidad).
  • Procurar que el enfermo realice la actividad física que le ha sido prescrita, ya que es beneficiosa para él, y que mantenga una higiene adecuada.
  • Adquirir amplia información sobre los cuidados que hay que suministrar al enfermo.
  • Reunirse con la familia para planificar el futuro del enfermo y de la propia familia.
  • Saber convivir y reconocer como naturales los sentimientos que pueden surgir: tristeza, preocupación, soledad, irritabilidad, culpabilidad y depresión.
  • Descansar cada día lo suficiente.
  • Evitar el alcohol para animarse.
  • Tratar de conservar la propia salud a toda costa.
  • Consultar a médicos o psicólogos si es necesario.
  • No aislarse.
  • No perder a los amigos de antes o hacer nuevos amigos en algún grupo de apoyo.
  • Mantener algunas actividades que realizaba anteriormente.
  • Intentar mantener la serenidad y la alegría natural sin avergonzarse, la risa y el buen humor también puede beneficiar al enfermo.
  • Planificar un tiempo semanal de unas horas en las que pueda salir y relajarse. No dejar de hacer algo de vacaciones. Para ser un buen cuidador, hay que empezar por cuidarse a sí mismo.
  • Dar apoyo emocional y afectivo al paciente.

Para el paciente es conveniente

  • Tener cubiertas sus necesidades y sentirse seguro y querido.
  • No sentirse culpabilizado por la situación, ni recriminado por el trabajo que ha desencadenado su enfermedad.
  • Tomar sus propias decisiones y expresar sus opiniones.
  • Colaborar en el cumplimiento del tratamiento y esforzarse por mejorar su calidad de vida.
  • Hacer cosas por sí mismo, en la medida de sus posibilidades, tanto para descargar de tareas al cuidador como para mantener su autoestima y bienestar emocional.
  • Adoptar una actitud de respeto hacia el cuidador, y no ejercer presión o chantajes emocionales sobre su familia.

Fuentes: www.compumedicina.com / www.mujeractual.com / telecardiologo.com

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