Las manos no se maquillan como el rostro, y usted no ha hecho por ellas simplemente por que se le ha lavado cuidadosamente verías veces al día o porque la manicura se las cuida cada vez que va usted al peluquero. Así, desarmadas ante el tiempo y la intemperie, se vengan denunciado cruelmente su edad.
Uñas quebradizas: Aceite
Si sus uñas son frágiles, si se rompen y exfolian, fortifíquelas con aceite. Cada noche, en una media taza de aceite de cacahuate tibio, déjeselas sumergidas aproximadamente durante cinco minutos.
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Dese acto seguido un masaje alrededor de las uñas para que el aceite penetre en las raíces y para terminar, séquelas con algodón.
Utilice lo menos posible los disolventes de acetona, los cuales, a la larga, debilitan las uñas. Es preferible que se haga que se haga preparar en la farmacia esta solución: acetato de etilo: 80cc; metilglicol: 20cc; esto es mejor para quitarse el barniz. Por último de vez en cuando, deje respirar sus uñas durante veinticuatro horas es necesario.
Uñas Manchadas: magnesio
La uñas sembradas de pequeñas manchas blancas prueban que su organismo, desmineralizado, carece de magnesio, metal que entra en la composición de las uñas.
Para paliar esta carencia –sin gravedad- tome, tres veces por semana, por la noche, antes de acostarse de las de café de magnesia volverán a adquirir su aspecto natural. Refuerce su cura tomando más queso, pescado, uva, dátiles.
Dedos amarillos: agua oxigenada
El humo de los cigarros manchan de amarillo sus dedos pulgar, índice y mayor. Para hacer desaparecer estas manchas particularmente feas a la vista, fricciónelas energéticamente con agua oxigenada de 20 volúmenes. El oxigeno disuelve las resinas depositadas por el tabaco sobre la piel. Durante el día frótese las manos con agua de colonia. El alcohol impide la formación de los depósitos de nicotina.
Piel seca y arrugada: visón
La epidermis de las manos se reseca fácilmente, ya que cuenta con menos glándulas sebáceas que la piel de resto del cuerpo. La piel se aja, se arruga, y por ello sus manos envejecen antes que su rostro.
Para conservarlas jóvenes, sírvase de aceite de oliva extrapuro. Frote cuidadosamente sus manos todas las noches con una pequeña cantidad de aceite que dejará penetrar profundamente. Acto seguido pásese una crema grasa base de aceite visión, dándose masaje primero en los dedos, y después en la palma.
Palma húmeda: bicarbonato
Tener la palma de las manos húmeda es una verdadera enfermedad que crea un <<handicap>> en la vida. Mañana y noche, durante su aseo, cepíllese vigorosamente la palma de las manos con agua caliente y jabón ácido seguido dese unos toques con vinagre.
Cada dos noches sumerja sus manos hasta más arriba de las muñecas en agua caliente a temperatura de 40º C, en la que habrá disuelto un paquete de la siguiente fórmula: bicarbonato de sosa: 100g; alumbre: 40g . Consérvelas en este baño durante 20 minutos. Regularizara así la secreción de sus glándulas sudoríparas y sus manos ya no estarán siempre húmedas.
Hormigueo: oligoelementos a base de oro
En cuanto sus manos están inmóviles siente un hormigueo en la punta de los dedos. Tras algunas horas de cama están abotargados y en algunos momentos le parecen muertos. Tranquilícese, no es nada grave: sufre usted de reumatismo en los huesos de las muñecas. A ese nivel se forma depósitos calcáreos que comprimen las arterias y los nervios de la mano, provocando los trastornos que le inquietan.
Es necesario un tratamiento antirreumático. Todas las mañas, tome algunas gotas de saliva de abedul diluidas en un vaso de agua. En el almuerzo y en la cena, coma mucho arroz y, al acostarse, tome una ampolla de oligoelementos a base de oro.
Venas Aparentes: aluminio
A veces, las venas que yacen bajo su piel trazan un rastro azulado muy destacado y poco estético. Es debido a que su pared venosa, carente de elasticidad, se deja distender por el flujo sanguíneo.
Fortificará usted sus venas dando masaje a sus manos, por la mañana y por la noche, con esta crema a base de aluminio preparada en la farmacia: acetato de aluminio: 1, 50g: agua: 10g; excipiente transcutáneo: 40g. Tómese también, antes de cada comida, algunas gotas de extracto fluido de hamamelis.