|
Cuidar la ropa no parece una tarea difícil. De hecho te arreglas bien y no sueles tener muchos problemas. Pero seguro que alguna vez has tenido la desagradable experiencia de meter en la lavadora tu jersey favorito y recuperarlo con tres tallas menos o teñido de rojo.
Todos hemos quemado alguna prenda especialmente delicada o unas gotas de lejía nos la han estropeado.
Te proponemos unas sencillas pautas sobre cómo cuidar tu ropa para que te dure mucho más.
|
 |
- Observa y anota tu forma actual de cuidar la ropa.
- Lee la información de los apartados "la etiqueta, información vital" y "la colada, paso a paso"
- Pon en práctica las recomendaciones que te damos, en tu propia casa. Observa qué resultado te dan y compáralo con tus prácticas habituales.
- Haz tu propio esquema de procedimiento, incorporando tus comentarios personales, trucos, etc.
- Haz el test para averiguar hasta qué punto has asimilado la información.
- Comprueba en el último apartado las técnicas que se han aplicado y otros contextos dónde podría ser útil la misma estrategia.
La información es lo que más te puede ayudar a cuidar tu ropa. Consulta las etiquetas interiores de las prendas antes del primer lavado. No las abandones a la suerte.
¿Qué nos dicen las etiquetas?
Toda la ropa debe llevar etiquetas que describen: su composición, el lugar de fabricación, el nombre el fabricante y las formas de conservación adecuadas.
Si quieres conservar y lucir tu ropa como el primer día consulta las etiquetas y separa la ropa por colores y temperaturas antes de lavarla.
¿Qué significan los símbolos?
Los símbolos de las etiquetas nos indican cómo cuidar la ropa para mantener las prendas en mejor estado. Tienen un carácter universal y demuestran que han sido probadas en laboratorio.
Observa los diferentes símbolos e intenta deducir su significado antes de leer el texto de acompañamiento.

A continuación te damos algunos consejos prácticos. Observa que están organizados por tareas, de forma secuencial, y que en varios puntos es necesario clasificar la ropa.
Respecto al LAVADO…
Antes de empezar
- Separa la ropa por colores y temperaturas.
- Vacía los bolsillos, cierra las cremalleras…
En la lavadora
- Comprueba si destiñe una prenda de color al lavarla por primera vez.
- Utiliza un detergente sin blanqueantes para la ropa de color.
- Utiliza agua caliente sólo para la ropa blanca.
- Lava las prendas delicadas en una "bolsa de lavado" .
- Distribuye bien el jabón para evitar manchas, si lo echas directamente en el tambor.
- No llenes demasiado la lavadora.
A mano
- Utiliza detergente líquido en pequeñas cantidades.
- Utiliza jabones neutros para las más delicadas.
- Distribuye bien el jabón para evitar manchas.
- No dejes la ropa en remojo, ni la retuerzas.
Si vas a la tintorería
- Si la prenda tiene dos piezas llévalas juntas por si sufrieran algún cambio de color.
- Revisa bien los bolsillos, arregla los botones flojos y las costuras descosidas.
- Al llegar a casa, quítale la bolsa de plástico para que se airee.
Respecto al uso de LEJÍAS…
- Fíjate bien en los símbolos de la etiqueta antes de aplicarla.
- La lejía desgasta las fibras de las prendas. Es preferible utilizar blanqueadores.
- Si la usas para lavar a remojo, sólo en frío y durante una hora como máximo.
Respecto al SECADO…
- Evita la exposición directa al sol. Apelmaza la ropa.
- No tiendas la lana en vertical. Colócala sobre una toalla que absorba la humedad.
Respecto al PLANCHADO…
- Clasifica la ropa según la etiqueta y empieza con la temperatura más baja.
- Humedécela ligeramente antes de plancharla.
- Plánchala por la parte interna. Por la exterior adquirirá brillos.
Respecto al MANTENIMIENTO…
- No guardes la ropa sucia en lugares cerrados herméticamente.
- Guarda las chaquetas o vestidos de fiesta en bolsas para que se conserven mejor.
- Ventila la ropa de otra temporada si lleva mucho tiempo en el armario.
- Es mejor dejarla colgada que doblada, si dispones de espacio.
Fuente: Consumer.es