Si se programan las horas de la comida, es más fácil garantizar que no se salta ninguna comida, lo cual tendría como consecuencia una falta de nutrientes, que normalmente no se compensa en comidas posteriores.
Equilibrar el consumo de alimentos significa ingerir lo suficiente, pero no demasiado, de cada tipo de nutriente. Cualquier alimento puede ser adecuado para llevar un estilo de vida sano, siempre que se tenga en cuenta la moderación y el equilibrio. Consumir cantidades moderadas de todo tipo de alimentos, puede ayudar a controlar la ingesta energética (las calorías) y a garantizar que no se comen cantidades excesivas de un alimento o componente alimenticio determinado.
Mujeres embarazadas y que amamantan
Durante el embarazo es necesaria una alimentación de mayor calidad y un incremento moderado de la cantidad de alimentos. La fruta, las verduras y los productos lácteos son ideales para cubrir este aumento de las necesidades.
- Hasta el sexto mes es importante incrementar la aportación de proteínas, o sea, huevos, productos lácteos, carne magra y pescado blanco.
- Durante los últimos 3 meses hay que incrementar el aporte energético y proteico, estas necesidades se pueden cubrir mediante el consumo adicional de leche, huevos, frutas y verduras.
Durante la lactancia, la formación de la leche materna exige un aporte adicional de calorías y proteínas. También es necesario incrementar la aportación de líquidos entre medio litro y un litro. Esta aportación suplementaria de líquidos se recomienda que este basada en zumos de frutas, zumos de verduras o bebidas lácteas ricas en vitaminas y minerales.
Fuente: www.herbiak.com