Consejos prácticos para prevenir el ardor de estómago Uno de cada 5 personas padece acidez al menos 1 vez por semana.
El descontrol tanto en las comidas como de los hábitos alimenticios durante las vacaciones puede hacer que los estómagos más sensibles se resientan.
No tumbarse ni acostarse durante la digestión, no agacharse o hacer esfuerzos después de comer o evitar las comidas copiosas, los líquidos calientes y los cítricos son algunos de las recomendaciones que lo previenen. |  |
Según los datos del estudio Enfermedades digestivas en la población, se realizo un estudio por la Sociedad Española de Patología Digestiva que la gente padece acidez de estómago al menos una vez a la semana, una dolencia que puede verse incrementada en estas fechas con motivo de la pérdida de los hábitos alimenticios y el descontrol en las comidas propios del verano.
Los síntomas más característicos de esta patología son la acidez y la pirosis (del griego pyr, fuego) que, como explica Quintí Foguet, médico de familia y autor del libro Acidez y reflujo ¿cómo combatir sus síntomas?, consiste en “una sensación de ardor o quemazón en el esófago o bajo tórax y que asciende hasta el cuello, por detrás del esternón y la regurgitación, el retorno del contenido del estómago al esófago y, con frecuencia, a la boca de forma involuntaria y sin relación con el vómito”.
Cuidado con la dieta
Existen una serie de medidas higienodietéticas que permiten aminorar los síntomas de este trastorno. Así, Joan R. Lladós, farmacéutico comunitario, y uno de los autores del libro dedicado a esta patología incluidos dentro de la colección Biblioteca de la salud aconseja a quienes padecen acidez no tumbarse ni acostarse hasta 2 ó 3 horas después de comer, evitar agacharse o hacer esfuerzos físicos tras la comida, levantar un palmo la cabecera de la cama y no tomar medicamentos antiinflamatorios sin consultar al médico.
La alimentación resulta también determinante para minimizar el ardor de estómago. Entre las recomendaciones dietéticas destacan evitar las comidas copiosas, los líquidos calientes y los cítricos, reducir el consumo de grasas, carnes y fritos así como reducir la toma de café, té, bebidas de cola con gas y alcohólicas. También es importante evitar el tabaco.
Fuente: www.websalud.com |