El vino y sus propiedades medicinales El efecto más positivo del vino en la salud se ha relacionado con su capacidad antioxidante. La oxidación celular se suele iniciar por una cierta acumulación de sustancias oxidantes en el interior de nuestro organismo, en especial del peróxido de hidrógeno y el oxígeno libre.
Si estas moléculas no son rápidamente neutralizadas por la acción de enzimas intracelulares, se produce el inicio de un proceso de auto-oxidación celular.
Este suele comenzar por la actividad oxidante de ese oxígeno o del agua oxigenada contra componentes sensibles de la célula, especialmente contra su membrana. |  |
En este punto es donde se van a formar radicales libres, sustancias muy reactivas y con una escasa vida media, que una vez se han formado, inician un fenómeno en cascada de oxidación que lleva a la célula al envejecimiento y a su muerte. Este proceso puede detenerse en diferentes niveles.
Son neutralizados por las defensas antioxidantes, que pueden ser sustancias propias del organismo (las enzimas antioxidantes y el selenio como modulador), o pueden ser sustancias que se encuentran en los alimentos, como las vitaminas C, E y el Beta caroteno o los flavonoides (sustancias antioxidantes del vino).
El vino tinto contiene gran cantidad y variedad de antioxidantes conocidos como polifenoles. En la naturaleza los antioxidantes existen en proporciones variables, la mezcla de varios de ellos en un extracto natural como el vino, les permite actuar en forma concertada, aumentando su eficacia como compuestos que protegen de la oxidación a moléculas claves para la salud.
La evidencia científica actual señala que dietas ricas en antioxidantes reducen el riesgo de enfermedades crónicas, especialmente ateroesclerosis y cáncer, y retardan el envejecimiento. Es así como las investigaciones han mostrado que un aumento en la ingestión de antioxidantes polifenólicos naturales, se asocia a una reducción del riesgo de enfermedad coronaria.
Esto sustenta la explicación que se le ha dado a la paradoja francesa- baja incidencia de mortalidad cardiovascular en poblaciones del área mediterránea, pese a que ingieren gran cantidad de grasas saturadas- la que se explica principalmente por el consumo moderado y regular de vino.
Tome con moderación. Los médicos recomiendan ingerir hasta dos copas diarias de vino 153 ml, si toma cuatro vasos o 12 onzas de cerveza no alterará el normal metabolismo. Lo mismo sucede con los licores destilados.
Fuentes: www.bio.puc.cl www.consumaseguridad.com www.consumer.es |