La cabina presurizada de los aviones tiene un bajo grado de humedad, de apenas 5 a l0 por ciento. Esto puede determinar que el individuo se deshidrate. Con el fin de prevenir este problema, se recomienda beber líquidos, como agua y jugos de frutas, durante el vuelo. Deben de evitarse el alcohol y la cafeína.
Coágulos sanguíneos
Permanecer sentado durante un vuelo largo hace que los líquidos se acumulen en los tejidos blandos de las piernas. Esto aumenta el riesgo de formación de coágulos sanguíneos (tromboflebitis). A fin de mejorar el retorno sanguíneo al corazón, se recomienda:
- Ponerse de pie y estirarse periódicamente, luego de que se apague el letrero de “abrocharse los cinturones”. Caminar por la cabina más o menos cada hora.
- Flexionar los tobillos o presionar los pies contra el suelo o la base del asiento que se encuentra delante.
- Si se es propenso a la hinchazón de los tobillos o se padecen venas varicosas, considerar el uso de medias de soporte elástico.
Dolor de oídos
A fin de evitar el dolor de oídos durante el despegue o el aterrizaje, se aconseja lo ios siguiente para igualar la presión en los oídos:
- Inhalar profundamente y contener el aliento durante 2 segundos.
- Exhalar lentamente casi 20 por ciento del aire inhalado haciéndolo pasar a presión por los labios semicerrados.
-Apretando los labios, tratar de exhalar lentamente, como si se tocara una trompeta. No debe exhalarse con demasiada fuerza.
- Después de unos 2 segundos, exhalar de manera normal.
- Para evitar el mareo, limitar este tipo de respiración bajo presión a más de l0 respiraciones.
- Bostezar, masticar chicle y deglutir también es de utilidad durante el despegue y el aterrizaje.
Fuentes: Guía de autocuidados de Clínica Mayo