Importancia de incluir en tu dieta Omega Tres Una investigación realizada en Groelandia puso de manifiesto, las virtudes de los ácidos grasos Omega tres, Científicos daneses observaron que los esquimales que se alimentaban de aceite de pescado y carne de animales marinos, hallaron altos niveles de Omega tres, y entre los beneficios que encontraron que estas personas presentaban una incidencia de muerte por problemas cardiovasculares ocho veces menor, así mismo empezaron a estudiar la influencia positiva de estos ácidos grasos, al punto de que muchos expertos hablan ya de ellos como de un “medicamento potente y singular” para cuidar el corazón, la sangre, las articulaciones y hasta el cerebro. |  |
Tras diversos estudios epidemiológicos se han demostrado los efectos positivos que el consumo continuado de omega-3 produce en la salud humana:
- ayudan a prevenir y disminuir el riesgo cardiovascular al mejorar el perfil lipídico (reduce la concentración de triglicéridos en sangre), previenen la aparición de arritmias y la muerte súbita y reducen la presión arterial. Además producen vasodilatación y son antitrombóticos.
- ayudan a prevenir algunos tipos de cáncer; entre ellos el de mama, próstata y colon. Y en personas ya afectadas, mejora la respuesta del sistema inmune contra la enfermedad y reduce el riesgo de metástasis.
- mejoran la función pulmonar; reduce la aparición de sintomatología y la prevalencia en personas asmáticas.
- posee efectos beneficiosos en enfermedades antiinflamatorias como la artritis reumatoide, neumonía bacteriana, inflamación intestinal y enfermedades de la piel (eczema y psoriasis).
- mantiene la flexibilidad de las membranas celulares.
- favorece al perfecto desarrollo del bebé antes y después del parto.
- fortalece el sistema inmune.
- alivia el dolor y la rigidez en caso de artritis reumatoide o de gota.
¿En que alimentos lo podemos encontrar?
- Huevos, galletas y productos lácteos enriquecidos en Omega-3.
- Pescados azules como el atún, Trucha, Sardinas, Chicharro, Anchoas, la caballa o verdel, el arenque, el boquerón.
- Salmón fresco.
- Aceites de soja, calabaza, germen de trigo.
- Aceite de pescado y mamíferos marinos.
- Frutos secos como nuez, avellana.
- Las espinacas, col, lechuga.
- La leche materna.
Los expertos nutricionistas aconsejan un consumo de pescado azul fresco de 2 veces por semana (ración de 150 gramos). De esta forma, nos aseguraríamos el cubrir la cantidad necesaria, sin necesidad de recurrir a los alimentos enriquecidos.
Fuentes: www.dsalud.com / revista.consumer.es |