Evite el azúcar y comidas grasosas. Para la merienda, coma alimentos bajos en calorías como zanahorias y otras verduras, chicle sin azúcar, “popcorn” o quesos bajos de grasa. Procure no dejar de comer.
Haga ejercicio regularmente y moderadamente. Únase a un grupo de ejercicio; esto le puede proporcionar una actividad saludable y una rutina nueva.
El caminar regularmente es un buen ejercicio que no cuesta nada y es muy saludable. Consulte a su médico antes de empezar un programa de ejercicios.
Duerma más. Trate de acostarse a una hora más temprano y descanse más.
Respire profundo. Distráigase. Cuando sienta el deseo de fumar, haga otra cosa inmediatamente, tal como conversar con alguien, manténgase ocupado con una tarea, o respire profundo.
Cambie sus hábitos. Tome una ruta distinta al trabajo, desayúnese en un lugar diferente, o sencillamente levántese de la mesa inmediatamente después de comer.
Haga algo para reducir su estres. Dése un baño de agua caliente, lea un libro, o haga ejercicio.
Siempre Trate:
- De recordarse todos los días el por qué usted está dejando de fumar.
- De evitar visitar lugares que usted relacione con el fumar.
- De desarrollar un plan para aliviar su stress.
- De escuchar música suave que lo relaje.
- De ver una película chistosa.
- De dejar de preocuparse por los problemas por un rato.
- De anunciar su decisión a sus amigos, su familia, y al grupo de apoyo para que le den ayuda.
- De evitar el alcohol. Esto le reduce su probabilidad para dejar de fumar permanentemente.
Fuente: National Cancer Institute