Las encías se enrojecen y sangran fácilmente. Generalmente no se presentan molestias. La gingivitis es causada a menudo por una higiene oral inadecuada. Es reversible con un tratamiento profesional y un buen cuidado oral.
La gingivitis no tratada, puede avanzar a periodontitis. Con el tiempo la placa se expande y crece a la línea de las encías. Las toxinas producidas por las bacterias de la placa irritan la encía y estimulan una respuesta inflamatoria crónica; los tejidos y el hueso que soportan los dientes se rompen y destruyen. Las encías se separan de los dientes formando bolsas (espacios entre los dientes y las encías) que se infectan. A medida que la enfermedad progresa, las bolsas se profundizan y una mayor cantidad de tejido y hueso se destruye. Este proceso destructivo tiene diversos síntomas. Eventualmente, los dientes pueden perderse o tienen que ser removidos.
Algunas veces, la única forma para detectar la enfermedad periodontal es una evaluación. Una evaluación periodontal puede ser importante si nota cualquier síntoma de enfermedad periodontal como los siguientes:
- Encías que sangran fácilmente, durante el cepillado y el enjuague.
- Encías enrojecidas o suaves.
- Encías que pueden jalarse desde el diente.
- Mal aliento persistente.
- Pus entre los dientes y las encías
- Pérdida o separación entre dientes
- Cambios en la manera en que los dientes se acomodan durante la mordida
Si usted es mujer y está pensando en tener un niño, debe saber que las mujeres embarazadas que padecen enfermedad periodontal tienen un riesgo hasta siete veces mayor de
tener un bebe prematuro y de bajo peso. Prácticamente la mitad de las mujeres experimentan la gingivitis del embarazo. Quienes han mantenido una buena higiene oral no presentan estos problemas.