Cuidados post-parto En este período se invierten los cambios anatómicos y funcionales que ocurrieron durante tu embarazo. Durante las primeras horas sentirás cólicos que disminuirán de intensidad conforme pasen los días, y que harán que tu útero llegue a las dimensiones que tenías antes del embarazo en un período de aproximadamente 10 días.
El sangrado en un inicio es rojo intenso y cambiará a un color “asalmonado”, posteriormente será blanco y muy líquido y finalmente, desaparecerá alrededor del mes. Es necesario el baño diario, reposar por lo menos dos horas durante el día, y restringir tus actividades hogareñas por lo menos durante tres semanas. |  |
Puedes subir escaleras, pero las caminatas y los quehaceres domésticos abrumadores y otro tipo de actividades se deben restringir por tres a cuatro semanas.
Los ejercicios que se pueden realizar después del parto son, sobre todo, los paseos y, cuando se deja de manchar, la natación. Tanto los abdominales como el step afectan al suelo pélvico y se deben evitar en el pos-parto.
La episiotomía se debe saber que la herida suele molestar. Una herida que duele debe ser valorada por un profesional. Si hay dolor, normalmente hay una infección, y se valorará la necesidad de quitar los puntos, aumentar el número de baños de asiento y, a veces, de administrar un antibiótico compatible con la lactancia.
La cesárea demanda menos cuidados. La parturienta sale al cuarto día, hace una cura en el quinto día en el centro de salud y vuelve al séptimo para quitar los puntos o al noveno como muy tarde. Sólo se recomienda no mojar la herida.
Para los puntos, lo mejor es mantenerlos secos y utilizar compresas de celulosa sin plástico -el plástico retiene la humedad-, cambiándolas cada hora y media. Se deben realizar también lavados con agua y sal tres veces al día. Para secar, es mejor utilizar el secador de pelo que la toalla.
Si tienes un acceso de tos o ganas de respirar profundamente, pon una mano sobre la cicatriz y aprieta la zona uniformemente, de este modo la molestia será mucho menor. Otra opción es poner una toalla doblada sobre el abdomen y agarrar ambos extremos para que quede a modo de fajín y sujete la zona de la cicatriz. El resultado es mejor si alguien te ayuda en esta técnica. No dudes en pedir ayuda.
Fuentes: bebesenlaweb.com.ar / hoymujer.com/ mujer.terra.es |