- Para enseñar, es muy importante tratar desarrollar algunas capacidades que después les permitirán aprender con más facilidad.
- Las habilidades relacionadas con la imaginación, la empatía, la simulación o la repetición son fundamentales.
- La enseñanza adecuada no debe centrarse exclusivamente en el qué se aprende, sino también en ilustrar cómo recordar, cómo pensar y cómo evaluarse.
¿Cómo estimular el aprendizaje?
- Haz que comprendan el "por qué"
Recuerda cómo has aprendido la mayor parte de las cosas que sabes. El interés por aprender, está estrechamente relacionado con la comprensión del "por qué" se debe aprender y el "para qué sirve"
Una forma de estimular al que aprende es que comprenda qué significa aprender. Si tratas de enseñar cómo realizar una tarea sin explicar qué es lo que quieres que aprenda y las utilidades que le podrá dar a ese aprendizaje, no lograrás ni su atención ni su capacidad.
- Conectando será más fácil
Cada persona aprende de una forma distinta y si quieres enseñar debes observar cuáles son las formulas de aprendizaje preferidas de la persona a la que estás enseñando.
Puede que le resulte más sencillo aprender forma visual a través de dibujos y gráficos, o quizá le baste con oír la explicación. Si tienes esa información, te resultará mucho más sencillo proponer actividades o tareas que estimulen su comprensión.
- Sigue algunos principios; tú también aprenderás
El aprendizaje, sea a la edad que sea, se logra siguiendo algunos principios esenciales.
- La máxima motivación para el aprendizaje se logra cuando la tarea no es demasiado fácil ni demasiado difícil. ¡Deja que logren la satisfacción de aprender y hacerlo bien!
- El aprendizaje es también un proceso emocional, no lo olvides. Las metas del aprendizaje deben ser claras y precisas para que sean motivantes.
- Aprendemos a través de los sentidos, especialmente del sentido de la vista y del oído, por lo que se deben considerar como recursos para el desarrollo de este proceso.
- Cada persona aprende en grados distintos o a velocidades diferentes dependiendo de sus conocimientos, habilidades y desde luego del nivel de inteligencia que posea.
Fuente: Consumer.es