| :: Psicología: Agresión en los niños |
Según Freud, citado por Mussen y otros, "entre los monos, las interacciones de los iguales en la infancia y la niñez proporcionan al animal un repertorio de reacciones agresivas afectivas, así como de técnicas para hacer frente a los choques agresivos con otros". Algo semejante ocurre entre los humanos. La mayor parte de la agresión patente del niño tiene lugar durante el juego libre en la escuela o en los patios, unas veces más que durante las interacciones en el seno de la familia y los padres de todas las sociedades confían en los coetános de los niños par que los ayuden en la tarea de socializar la expresión de la agresión. De acuerdo con una autoridad en materia de relaciones entre iguales, los niños especialmente los varones, aprenden muchas cosas a través de actividades desordenadas o irrestrictas con sus compañeros de edad que no podrían darse en la relación adulto-niño.
a. Técnicas efectivas de agresión: cómo golpear para defenderse y cómo hacer enojar a otra persona;
b. controles de la agresión: cómo apagar la ira que uno siente y hacer resistencia a la tentación de atacar a otro... los niños pueden aprender reacciones agresivas adecuadas sólo en contactos con individuos que son sus coetáneos en tamaño y grado de desarrollo.
Desde el período de asistencia a la guardería, los iguales recompensan frecuentemente la conducta agresiva de un niño, así como ceden también a la agresión. Las observaciones naturalistas de niños de las guarderías muestran que las acciones agresivas, ataques corporales, ataques con objetos, invasión de territorio, son reforzadas frecuentemente por otros niños de la guardería, incluyendo entre éstos a las víctimas de la agresión.
Estas últimas refuerzan la conducta del agresor al ceder a sus deseos, de huir del conflicto, llorar o dar al agresor la prenda codiciada (un juguete, o un lugar en la fila). En interacciones posteriores, el agresor propende a producir las mismas respuestas (golpear o patear, por ejemplo) ante la víctima de nuevo. De esta manera, opina Morris y Bigge que "los iguales proporcionan un apoyo considerable al mantenimiento de conductas agresivas ya existentes". Y por consiguiente.
"...es poco probable que el ambiente de la guardería proporcione una base para la extinción de conductas agresivas en niños que ingresan a la escuela con dichas conductas ya bien establecidas y vigorosas".
De hecho, la guardería puede ofrecer un programa eficiente para aumentar la conducta agresiva de algunos niños. Muchos niños que eran pasivos o tan solo medianamente agresivos cuando ingresaron a la guardería se hicieron más agresivos durante el período de su asistencia a la misma.
Al principio, estos niños fueron blancos frecuentes de la agresión, pero llegó el momento en que contrataron y a veces sus contrataques tuvieron éxito (fueron reforzados); es decir, los agresores fueron derrotados o alejados y el niño se convirtió en víctima menos frecuente de las agresiones de los demás.
Subsecuentemente, comenzaron a iniciar acciones agresivas y su producción de tales respuestas aumentó significativamente. De tal modo, es verdad, como se quejan muchos padres, que sus hijos manifiestan mucha más agresión después de haber asistido a la guardería que antes del ingreso a la misma.
Sin embargo, niños que originalmente fueron pasivos y, además, no interactuaban con otros no mostraban aumentos significativos en las iniciaciones de agresión; tampoco lo hicieron los niños que no tuvieron éxito al contraatacar las agresiones de sus coetáneos.
Quizás más potente que su reforzamiento de actos agresivos sea el papel de modelamiento de la agresión desempeñado por los iguales, ya que sus respuestas son observadas atentamente y fácilmente imitadas. El poder del igual modelo quedó claramente demostrado en un experimento en que se mostró a un grupo de niños de guardería una película de un niño modelo que producía muchas respuestas agresivas, como las de golpear con un bate a una muñeca inflada de plástico, lanzar contra la muñeca pelotas de plástico, pegarle con un mazo o golpearle la nariz.
|
|
|
|
| |
Agregar a favoritos
Versión Imprimible Enviar a un Amigo
Compartir:

Zips Populares - Alternativa a las revistas de divulgación científica - Servicios en línea para proteger la PC - Consejos para dirigir tráfico a blogs - Pastel de Piña - Recuperan ADN más antiguo del mundo - Descubren ubicación de importante tesoro bíblico - Capturar una página que no entra en la pantalla
|