Consideradas como un paraíso fiscal por empresas y bancos, las Islas Caimán son además un bellísimo y confortable lugar turístico ideal para recorrer a bordo de un crucero. Las Islas Caimán fueron descubiertas por Cristóbal Colón en su cuarto viaje a América pero luego se constituyeron como una colonia británica. La suerte de estas islas cambió cuando en 1788 naufragaron en la costa de su isla mayor (La Gran Caimán) diez barcos que, desde Jamaica, regresaban a Gran Bretaña. Los nativos de las islas salvaron y acogieron a toda la tripulación, y por esa acción el entonces rey del Reino Unido, Jorge III, eximió a la colonia del pago de tributos, hecho que se mantiene hasta la fecha.
El hecho de que sea un paraíso fiscal (en donde no existen los impuestos), contribuye a que hoy en día su economía sea una de las más sólidas del Caribe y unas 40 mil empresas (de las cuales 600 son bancos) la hayan elegido como sede de negocios. Así mismo, el turismo constituye también una de sus mayores fuentes de ingresos.
Las Islas Caimán son un Territorio de Ultramar dependiente del Reino Unido y (desde 2002) un miembro asociado de la Comunidad del Caribe. El archipiélago se compone principalmente de tres islas: Gran Caimán, Cayman Brac, y Caimán Menor. Las mismas se localizan en la parte occidental del mar Caribe, a unos 240 kilómetros al sur de Cuba y a unos 290 kilómetros al noroeste de Jamaica.
Durante el Siglo XVII fueron refugio de piratas, de hecho aún hoy se realiza en las islas la Semana del Pirata. A su vez, los arrecifes que hay en el lugar las convirtieron en un área de naufragios. Si el interés es ver barcos hundidos, el turista se encontrará con el escenario ideal, al cual se suma el bello paisaje submarino que generan sus corales y peces.
Realizar snorkeling y dar de comer a los peces es una actividad que el visitante no debe perderse. Y si la idea es agregar una veta ecológica la Turtle Farm (Granja de Tortugas) es un lugar de gran interés, ya que se dedica a la conservación, observación y cría de tortugas marinas.
Las ciudades de estas islas son tranquilas, seguras y sin desempleo, y poseen la llamativa regla de acoger un límite de 300 mil turistas al año, ya que sus habitantes piensan que más gente podría alterar el ritmo de vida.
Victoria Molnar de www.mejoresofertas-cruceros.com
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