| :: Inventor del Teléfono |
Antonio Meucci había nacido en Florencia el 13 de abril de 1808, donde realizó estudios de ingeniería mecánica. Contratado como encargado de tramoya del teatro Tacón, llegó a la Habana, junto con su esposa Ester, el 16 de diciembre de 1835. Pionero de la electrotecnia en Cuba montó en los altos del teatro Tacón un taller de galvanoplastia, uno de los primeros, si no el primero, que funcionaron en el continente americano. Las 60 pilas Bunsen con que contaba le sirvieron a Meucci para realizar experimentos de electroterapia, sobre diversos amigos enfermos de La Habana, donde tales tratamientos de electroterapia se hicieron bastante populares.
En 1849, cuando preparaba uno de tales tratamientos un paciente emitió una exclamación que Meucci afirmó haber oído a distancia, en otra habitación, por transmisión eléctrica en un cable que unía a las dos habitaciones.
Según declaró posteriormente Meucci "a partir de este momento ésta fue mi imaginación, y reconocí que yo había obtenido la transmisión de la palabra humana por medio de un alambre conductor unido a varias pilas para producir electricidad, y le di inmediatamente el nombre de telégrafo parlante".
El 19 de noviembre de 1997 en el actual Gran Teatro de La Habana se colocó una lápida conmemorativa de este hecho, es decir, de la invención del teléfono, en 1849, en lugar de la fecha de 1876 de Graham Bell.
Lo cierto es que al año siguiente de su hallazgo, el 23 de abril de 1850, Meucci partió para los Estados Unidos, arribando a Nueva York el 1 de abril de 1850, con el objeto de desarrollar y promover su descubrimiento en aquel país, donde continuó viviendo hasta su fallecimiento acaecido el 18 de octubre de 1889.
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